Milton M 02– ¿el martes incluye la tentación?

Milton M 02 – Il martedì include la tentazione?
Inserito da J RE CRIVELLO il 3 OTTOBRE 2022
Di j re crivello
Milton M ha chiamato sua madre, era martedì, voleva sapere se l’altra parte avrebbe detto: sto bene! E la sua prima reazione è stata che ha avvertito una risposta annunciata, alla quale non ha improvvisato e ha detto qualcosa del tipo:
—Questa mattina a Barcellona vuole piovere ma non osa. Abbiamo una siccità…
“Piove qui tutti i giorni”, rispose sua madre. Milton era già rotto, erano le 8 di sera e la testa gli faceva un po’ male per il lunedì e la sua festa sessuale, e ora era davanti all’altare dell’autocontenimento, gli passò per la testa come una raffica quel giorno in cui erano a messa e sua madre indossava un velo. Guardò i santi e le loro gesta. Milton era affascinato dalle facce tristi di ogni talpa. La sua reiterazione nel dire che questa vita era formaggio e pane tostato, al massimo a piedi nudi e uscendo da un vestito da vergine gli dava colore. “Ma perché sono tutte vergini?” Poteva chiedere a sua madre.
“Non hanno avuto contatto fisico”, avrebbe risposto. Milton in quegli anni era un ragazzino assente da tutto, tranne che dal contatto fisico. Per un po’ ha dormito con una zia in un grande letto e quelle notti gli sembravano molto lunghe. Ricordava persino il rituale, si toglieva i vestiti, indossava una camicetta e poi una camicia da notte, ogni sera una diversa, poi si metteva a letto e lo chiamava. Milton è entrato nella cuccetta e una serie di movimenti si è scatenata fino a quando il russare di Maray G gli ha permesso di vivere mentalmente le avventure della giornata.

  • Sei qui? disse sua madre. “Sì,” rispose, “è perché mi sono ricordato di zia Maray.”
    “Tua zia era una santa, andava in chiesa ogni settimana e faceva opere di beneficenza”, ha detto sua madre. Milton M è stato in grado di associare le Vestali della sua infanzia alla messa e si assomigliavano. Da cui dedusse che era vergine e chiese:
    — La zia è sposata?
    — No, diceva sempre che sarebbe rimasta a vestire i santi — e così è stato. Milton per capriccio del destino era andato a letto con un santo, il suo destino lo aveva collocato all’interno del territorio dove il sesso è un elemento infido. Diciamo che è nascosto, ma persiste. Anche sua zia Maray era una donna molto bella. Si vestiva con colori vivaci e sì, indossava strati che si toglieva a seconda del calore dell’ambiente. Le sue gambe rosee erano un silenzio che gli uomini avvertivano ma non osavano insinuare un momento folle in sua compagnia. Era una vestale, una vera vestale della chiesa ma ferma e rosea tra i vivi.
    — Zia Maray è andata dal dottore? chiese Milton M.
    “Certo, come tutti gli altri!” Visitavo questo Fernandez da Pristina Street. Quel signore lo ha curato per tutta la vita, era un medico così bravo che… Sua madre si fermò, sembrava che qualcosa non andasse e disse: voi lo pensate?
    “Il mondo delle donne single è un mistero materno”, ha risposto Milton.
    “Vieni a pensarci bene”, continuò sua madre, zia Maray aveva qualche anno di mal di testa e andava spesso dal dottore, e noi a casa le consigliavamo di consultare qualcun altro e lei resistette. Milton aveva decifrato un enigma, ma era legato a quelle notti in cui dormivano insieme, forse alla loro intima gelosia unita a certi eccessi. Davanti al quale gli apparvero all’istante le vestali mariane della chiesa e poté intuire:

ci sono devozioni che includono il purgatorio e la tentazione

El escritor y Dios -20 ¿Somos llaneros solitarios?

El escritor y Dios -20 ¿Somos llaneros solitarios?
Publicado por J RE CRIVELLOel OCTUBRE 14, 2022
by j re crivello
Mal comienzo, fuera llueve y en la península de la nube en la que vivo se dan recortes. Es decir la tormenta reduce mi casa y descarga allí debajo. Y… tuve la feliz idea de visitar a Dios. Le encontré sin trabajo, abandonado a la lectura de un comic extraño y vil: El Llanero solitario. En esa aventura la relación entre el vaquero y su compañero indio parece un capricho del destino.
Debo confesar que los hombres no cabalgamos juntos con otros masculinos, a lo sumo aparecemos en escenas de cerveza y partidos de fútbol fabricados en la factoría de Hollywood. Pero esta relación con Dios, con el poder y este italianizado escritor eran como una novela, al verle, dije:
—Día espasmódico ¿no? Mi nube descarga encima de Barcelona y los turistas ya no sacan sus tarjetas para comprar recuerdos, fiebres de diseño y algún que otro ruido lumbar que ellos le llaman sexo, es la Pandemia que los deja en sus casas —agregué. El me miro, y señalando al vaquero que aparece en la revista y su compañía dijo:
—Estos dos me gustan porque hace 30 años en los colegios de curas, pasaban en un cine pequeño sus aventuras después del rezo. Y me causa mucha risa ver matar con balas de plata luego de cantar el Angelus cinco minutos antes.
—Serian tiempos de sueños y abstinencia –dije
—En el Cielo siempre nos abstenemos, pero los cómics de la tierra están saturados de golpes, canalladas y encuentros de serena elegancia —dijo Dios sin reprimirse
—De ¿serena qué? –pregunte, por aquella expresión tan fabulosa para un escritor o un moralista pero tan alejada de la vida terrenal. El abandono la revista del Llanero, y dijo: “el consumir atrevido, del poco tiempo de vida allí abajo, nos lleva hasta esa puerta doble, la del Cielo y el Infierno. Si practicaran la serena elegancia pasarían por esta sin ni siquiera hablar conmigo”.
— ¿Y porque lo hacemos? -pregunte
—El diablo, existe el diablo. Mientras meneaba la cabeza para agregar: un señor rabioso de ego, deseos envidia y saludable creatividad que nos aproxima a perder la elegancia. Estuve a punto de referir que no creía en ese tipo, ni le había visto, ni sabía si existía. El presencio mi desvelo, aunque bloquee mi pensamiento al estilo de los magos, pero fui lento y estaba en sus manos. Y repitió de manera pausada: “mira, allí está” No pensé que el Diablo caminara cerca del Cielo, pero pude ver un señor de gabardina gris, cara de resfrío de verano, jersey de mangas y sin pantalón, de tez color rojo anaranjado quien nos miraba. En un gesto rápido e inocente levante la mano y le salude. Desde aquella distancia él sonrió e inflamando los ojos pudo crear un pastel gigante del que escapaban jovencitas. Dios se abstuvo de decir algo, yo solo pude referir: “Mierda” y la nube del fenómeno estallo en un violento tifón.
¿El Diablo nos acompaña ante los deseos de sueños, de vicios, y de crestas brillantes?

Hombres a la antigua (o sea tipos de 60 para arriba)

Hombres a la antigua (o sea tipos de 60 para arriba)

Publicado por J RE CRIVELLO

el SEPTIEMBRE 26, 2022

by j re crivello

Para hablar de los hombres nadie mejor que un hombre o… mujeres. La serie se compone esta semana: Hombres a la antigua, Hombres y fé (los ayatolás), Hombres y Dios, Hombres y mitos de maldad: Sauron, Hombres blandengues, el fin de la civilización de los hombres. Alguno de estos textos no saldrá… Buen lunes j re.

“La casa de John Deaf era rarísima. Quiero decir que siempre hubo casas piojosas en el barrio, pero ninguna como la de John Deaf. . Para empezar, no había una puta mierda; ni muebles ni nada de eso. Nada en el suelo, ni siquiera linóleo… (pág.113, Irvine Welsh, Acid House)

No van a gimnasia, ni menos a yoga. Yo voy a yoga con 67 y solo hay otro de mi edad, y un tipo joven. Lo demás, glamorosas mujeres o no tanto que quieren “estar a la onda”. Los hombres de 60 para arriba son señores de la petanca, de contenidos de poca cultura y se les mantiene en la tierra hablar de sus achaques, protestar por todo y votar al PSOE como si fuera una religión.

No he visto a ninguno de estos tipos con un libro en la mano, aunque más no sea para quitarles el polvo. Si me pongo a hablar con ellos, los temas son tan remanidos que me aburro a muerte. Son más interesantes las generaciones de los 50 años o los 30/40, por lo menos hablan de otros deportes que no sean el futbol, pero pocos de política o de cultura. No sé por ejemplo, temas como: “he leído un ensayo sobre el medio rural”, o “las mujeres en Irán están jodidas”, o “la instalación de paneles solares en las casas”.

De eso he hablado con mi compañera de 50 de cerámica o el profesor de 40. Son temas actuales. Parece que los hombres de la casa de John Deaf por edad, casi igual, hubieran abandonado sus destinos. ¿Ya no hay estaciones intermedias?

Son de mi misma edad, yo fui hippie. ¿Qué hacían ellos en esa época? De mi lista de amigos solo encuentro dos que podría hablar de temas variados. ¿Y si hacemos una fosa y los empujamos para luego taparla?

No sería mala idea. No sería mala idea.

UN’IMPREVEDIBILE CROCIERA, di Silvia De Angelis

Sono amici da molto tempo, ma col passare del tempo si sono perduti di vista.
E’ una comitiva di vecchia data, che nei tempi del liceo e dell’università ha avuto una assidua frequentazione, che ha portato all’avvento di  storie sentimentali, litigi, abbandoni, ritorni…insomma come succede nelle migliori famiglie.
Ora del gruppo sono rimasti loro Luciana e Pino, Paola e Franco, amorevolmente accoppiati e con tanta voglia di vivere. Decidono di incontrarsi a una cena , per ricordare i tempi andati e  intrattenere insieme momenti spensierati.
Durante il ritrovo Luciana che è sempre la più intrigante, propone di intraprendere un viaggio ,visto che s’avvicina il periodo estivo ed una bella vacanza non può che riaffermare  empatie di vecchia data.
E non c’è niente di meglio che una splendida crociera nel Mediterraneo, visto  che la nave offre tantissime distrazioni ed anche l’opportunità di soffermarsi in località diverse.
Sono tutti d’accordo, e per le metà di giugno, salpano dal porto di Genova con una meganave attrezzatissima per l’occasione.
Luciana e Pino sono una coppia sfiziosa, che ama sempre l’originalità, abbinata ad una dose  di narcisismo personale, e pensano già, di sfoggiare il loro fare estroso, indossando abiti particolarmente vistosi. Lei è una donna molto affascinante ed affabile, di carattere estroverso…il compagno invece è taciturno.
Paola e Franco sono due individui litigiosi, maniacali dell’ordine e della pulizia. Si notano per la sobrietà nell’abbigliamento e l’eleganza.
Pieni d’entusiasmo iniziano la loro vita sulla nave, cercando di conoscere i vari punti di ritrovo e interessandosi di tutte le iniziative che questo tipo di vacanza riserva agli ospiti.
La sera stessa il Capitano offre il coctail  di benvenuto, a cui partecipa anche una parte dell’equipaggio, e Luciana già è al centro dell’attenzione per il suo splendido fascino, causando le gelosie di Paola che fin dai tempi adolescenziali  rimaneva in ombra.
Dopo qualche giorno, i quattro amici, si sono ambientati perfettamente sulla nave e ne conoscono a menadito la struttura, frequentando il cinema, la sala da ballo, la piscina ed i ristoranti, variegati.
Di sera la brezza marina è molto invitante e spesso si soffermano, sul ponte, ricordando attimi del passato e particolari episodi che hanno coinvolto le loro vite.
Paola è sempre la più romantica e sembra quasi commuoversi in quel tornare indietro nel tempo, tanto che una sera, particolarmente emozionata, si scusa e si ritira nella sua stanza, mentre gli altri rimangono a chiacchierare .
Si è fatto tardi  ed i tre amici si salutano per la buonanotte.
Quando Franco rientra nella cabina ha una terribile sorpresa Paola è riversa sul pavimento in una pozza di sangue, ormai priva di vita. Avverte il capitano, viene dato l’allarme e subito avvertita la Polizia.
L’ispettore di Polizia fa i rilevamenti in loco e non trova particolari tracce, o armi, che possano in qualche modo far risalire a degli indizi specifici.
La situazione è complessa ed il tempo trascorre senza che si giunga ad una risolutiva conclusione.
L’ispettore di polizia ha notato, durante gli accertamenti, che un mozzo della nave(si chiama Mario) ha un fare sospettoso.Decide di tenerlo sott’occhio. Infatti  si introduce nel suo alloggio personale e vi trova il portafoglio di Paola ed i suoi preziosi.
Decide a questo punto di  interrogarlo, per poterlo inchiodare, ed arrivare alla sua colpevolezza di omicidio.
Il colloquio fra i due è drammatico, e Mario ad un certo punto, ha un malore ed è costretto ad interrompere la requisitoria. Sarà ripresa il giorno successivo…ma Mario, che era sotto custodia cautelare, viene trovato soffocato , col volto chiuso in un sacchetto di plastica….
Le indagini ,a questo punto, si complicano notevolmente e l’ispettore cerca di riassumere con criterio tutto l’avvenuto, analizzando gli indizi in suo possesso, che inevitabilmente riconducono a Franco, che corrotto il mozzo Mario, lo aveva costretto ad uccidere sua moglie Paola…
Ma Franco durante la notte è fuggito su una scialuppa, per altre rotte,e  sarà quasi impossibile raggiungere il suo percorso fuggitivo….

@Silvia De Angelis

MUTILAZIONI, di Rebecca Lena

MUTILAZIONI

 · di Rebecca Lena · in Racconti. ·


Dev’essere la calma piatta che si addice a chi non è mosso, ma sa muovere; che non si scompone ma osserva chi si increspa di conseguenza, con dramma ed esibizione. Potremmo descrivere gli estranei alla calma piatta come esseri dotati di un groviglio di arti e lembi inutili che scuotono con passione di bestia sottomarina. 

A volte la calma piatta vorrebbe potersi scrollare anche da sé stessa, forse presa da noia, per tremare con quelli che amano tremando, urlando, o che urlano dicendo di amare; ma non sa. E se lo fa è una menzogna che compiace. Perché la calma piatta è un corpo unico che si riduce, ridimensionando il proprio confine ad un profilo essenziale, quello di un solo arto. Come in un processo di labor limae dell’essere che perseguita maniacalmente la sua riduzione, ed esiste davvero vivo nella forma più indispensabile, quella che raggiunge senza grida di piacere o scompenso, senza decorativismi delle emozioni o desideri socialmente utili.

Può apparire crudele quella calma piatta che trova libertà nel minimalismo estremo delle espressioni, ma è solo un nome la crudeltà, coniato da chi non sa dare nome all’atarassia irraggiungibile, che sconvolge, e non può che essere immorale ai suoi estranei.

Quegli arti che per incomprensione si agitano (overplay) sono fatti di fotoromanzi, tagliuzzati e incollati come decoupage, con l’illusione putrescente (di essere importanti) che ne è collante.

La calma piatta invece pare capace di ridimensionarsi anche dentro la verità che turba, attraverso la vanità di essere vana. Con l’orgoglio di essere priva di spigoli e solidità, con sembianze desaturate dal desiderio di unicità e dai sentimenti ostentatori. È una celebrazione la sua forma ripulita, non è mutilata, né priva di qualcosa, è solo sintesi, sintesi di sé stessa.


 

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LO SPARO, di Rebecca Lena

LO SPARO

 · di Rebecca Lena · in lettere. ·

Caro G, perché continuo a scriverti? 

Adesso non ricordo più nemmeno il tuo viso, chissà se l’hai conservato da qualche parte, prima di spogliarti anche di quello. Rammenti? 

Lo immagino infilato in modo frettoloso dentro una fessura del buio, forse a tappare quel buco che ti permetterebbe di sbirciare aldiquà, dove sguazzano le persone che ti hanno dimenticato. 

Il buio dev’essere confortevole, senza spigoli o incrostazioni sonore; è assenza purissima, priva di grumi del sentire. Probabilmente non vorresti trovarlo mai più quel maledetto buco.

Non so, ho un sogno impossibile che mi prende ogni tanto ed è come una biscia innamorata sulla bocca del mio stomaco. La sento crogiolarsi adesso nel suo veleno dolciastro che non fa male a nessuno, tranne che al mio stomaco. Adoro essere avvelenata ogni volta che, per sbaglio, sopra uno schermo bianco, incontro una G e poco dopo una U, che incorniciano una L e una A inermi, per morire infine in CO. Non so perché ma nel tuo nome vedo la G e la U prima di tutto il resto, ed è proprio in questa follia che nasce il mio sogno.

Se tu, in un momento eterno qualsiasi, dopo esserti destato in modo fastidioso, ti fossi accorto all’istante di uno spiffero maleodorante proveniente proprio da quel buco antico che avevi dimenticato e dal tuo viso appallottolato lì dentro nel tentativo vano di tapparlo, e se appunto tu, che non sei più davvero qualcosa, in un gesto curioso, un po’ folle che non mi spiego, lo avessi rimosso, quel viso di tela, aperto e poi indossato, ti fossi poi affacciato per un millisecondo soltanto a sbirciare il nuovo lembo di luce odiosa che porta il puzzo di cose vive (specialmente di biancheria); e se il caso mi avesse spinta a passare proprio in quel momento, ortogonale alla traiettoria del buco nel muro grande quanto uno sparo, lungo la parete del corridoio rumoroso in cui transitano i vivi, in cui transito anch’io, proprio adiacente al tuo, e se tu, forse un po’ animato da ricordi scordati, da voci stonate, ti fossi spinto con l’occhio nuovo proprio all’estremo di quella traiettoria, allora forse, ma non dico davvero forse, mentre un battito si fa più forte dietro al mio sterno, forse, proprio in quel momento, che è adesso: spareresti un colpo. Uno involontario, proprio dal foro della tua iride nera, come un fulmine buio – sconvolto e sconvolgente – dritto nel mio occhio transitante che, distratto, non so come era stato colto dalla smania improvvisa di guardare dove non guarda mai nessuno, dentro l’unica piccola crepa di una parete limpidissima.

a G:
https://raccontidellacontrora.com/2019/07/08/lettera-a-g/


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QUEL VOLO PER PIETROBURGO, di Silvia De Angelis

Federico ha deciso di prendersi un periodo di riposo dal suo estenuante lavoro d’agente segreto, o per meglio dire di vera e propria spia, che svolge alla DIA.
E’ stanchissimo di dover intraprendere missioni pericolose, anche se molto ben retribuite ….e poi quel continuo “giramondo” che non dà tregua, è stressantissimo.
Ebbene si,  ogni tanto rilassarsi fa bene, riposare e vivere l’andare di vita, da un’ottica completamente diversa.
La compagna di Federico (Penelope) è una bella ragazza, che svolge il lavoro di interprete, presso l’aeroporto di Malpensa, ed è felicissima che “il suo uomo” abbia deciso di dedicarle maggior tempo e attenzione.
In una calda sera d’agosto, i due si trovano in un elegante ristorante alla moda, gustando un piatto tipico del locale, quando improvvisamente, un losco individuo, si avvicina, al loro tavolo, intimando di seguirlo con la minaccia d’un’arma.
Presi alla sprovvista, i due fidanzati, si vedono costretti ad ubbidire a quell’insulso ordine che li conduce, poi, all’interno d’un autovettura, che sfreccia a tutta velocità. 
Si ritrovano storditi, e imbavagliati in uno scantinato semibuio. Un tavolo vicino a loro, con una brocca d’acqua irraggiungibile, aumenta la loro sete.
Federico fa di tutto per tranquillizzare, con sguardi e qualche mormorio, la ragazza, visibilmente impaurita dall’imprevista situazione che li ha coinvolti.
L’uomo suppone, che alla base del loro rapimento, vi sia una futura  contrattazione per  un evolutissimo computer, in grado di percepire anticipatamente lo sviluppo, nel corpo umano, di qualsiasi malattia o virus.
Federico, a un tratto, sente lo scandire di passi e cerca di far rumore, battendo con forza i piedi in terra ed ecco introdursi, da una minuscola grata, una piccola mano.
Il nostro protagonista cerca di fare ancora più rumore, e gli appare lo sguardo
d’un bambino. Con tutta la sua disperazione, l’uomo, prova a mostrare di essere legato, e cerca di avvicinarsi alla sua compagna, per far capire al piccolo, che sono in due ad essere prigionieri.
Trascorre qualche altro giorno, ma non succede nulla e la speranza che il bambino possa aver dato un qualsiasi allarme, vanifica nel nulla.
La fortuna sembra girare dalla parte dei nostri prigionieri, infatti Federico sente un
rumore greve sul pavimento….è un coltello precipitato dallo spiraglio da cui entra
anche la luce del giorno. Velocissimo, l’uomo, fa di tutto per afferrarlo, e dopo qualche sforzo, andato a male, riesce nel suo faticoso intento.
Riesce a liberare sé stesso, e la sua compagna, e dopo aver segato i perni della grata,
quasi consumata della finestra, riesce a penetrarvi e a sgattaiolare all’aria aperta.
I due fuggono all’impazzata, senza rendersi ne anche conto, della località in cui si trovano, ma nei pressi trovano un taxi e dànno le indicazioni per tornare a casa.
Il conducente dell’auto, purtroppo, sembra avere altre intenzioni…infatti, minacciandoli, con un’arma, intima loro di scendere, e li conduce in un seminterrato.
Appare loro un tipo poco raccomandabile, che interroga Federico sull’esistenza,
di quel certo server, in grado di captare in anticipo l’esistenza di malattia e dove
esso sia reperibile. Inaspettatamente Penelope spruzza lo spray al peperoncino
sui due uomini, che, storditi cadono a terra, e nostri prigionieri riescono ancora
a darsi alla fuga.
Finalmente dopo le varie peripezie la coppia riesce a raggiungere l’abitazione
di Federico, che stanchissimo invita la compagna, a riposare, dopo le spiacevoli
disavventure.
Il mattino seguente, il nostro agente segreto, sbigottito, non trova la presenza
di Penelope, e dopo averla cercata per l’intero appartamento, nota che è stata
aperta la cassaforte, contenente  i carteggi segreti sulla costituzione del
nuovo server sulle malattie.
Furioso si reca a casa della donna, ma di lei non vi sono tracce. D’istinto si reca
all’aeroporto per vedere se Penelope, è in attesa di prendere un volo, e fuggire
verso la Russia che la ripagherà profumatamente in cambio dei preziosi  dati.
Alle informazioni dell’aeroporto gli viene comunicato che la donna ha preso un
volo per Pietroburgo qualche ora prima…
Purtroppo gli studiosi, e i tecnici, si vedranno costretti e rielaborare completamente i presupposti, e tutti  gli elementi relativi alla costruzione di quella sofisticata macchina, perché l’aereo, ove viaggiava Penelope, è stato vittima di un attentato ed è precipitato nell’oceano.
@Silvia De Angelis








Five Simple Steps to Developing Your Leadership Skills, di Michael Van Eaton

Five Simple Steps to Developing Your Leadership Skills

Become a better listener. Influential leaders are active listeners who build on criticism and advice. Additionally, attentive listeners can detect non-verbal signs. If you’re looking to improve your listening skills, consider taking an online leadership course.

If you’ve ever watched someone who struggles to listen, you may have noticed that they are frequently preoccupied, don’t pay attention, and are quick to fill the quiet with their own thoughts. As a result, you can find yourself at a loss for words or unprepared to react in such circumstances. In these situations, practical listening abilities will enable you to handle conflict, interact with people, and build bonds with them.

Effective listening is a skill that can only be learned via emotional self-control and empathy. This implies that you must disengage from your emotions and concentrate on the other person. It would be ideal if you made an effort to put yourself in the other person’s position and listened to them without passing judgment.

You may grow as a leader by passing down responsibility and power. You may avoid becoming overwhelmed by work and have more time for other essential duties. It’s interesting to note that delegating raises job happiness. Four studies found that when tasks were outsourced by managers, workers were more pleased. All facets of life can be explained by the board’s fundamental logic.

You must be aware of the abilities and passions of your team members in order to allocate responsibility successfully. For instance, whereas some people enjoy social duties, others enjoy gathering information and writing reports. Similar to this, brainstorming meetings and policy creation should include those who like personal engagement. By doing this, you may make use of their interests and skills. It is advisable to start at the lowest level and work your way up when distributing power. Delegation prevents a chain of responsibility and referrals via various groups and departments, which boosts efficiency and effectiveness.

You may acquire the abilities you need to lead more successfully by taking an online leadership course. Naturally, this kind will assist you in growing your self-awareness and self-confidence, two traits that a strong leader must possess. Additionally, it will get you ready for a day when people will look to you to set an example.

Look for short courses that concentrate on particular leadership topics to help you strengthen your leadership abilities. You may get the information you need to become a better leader, for instance, by taking brief courses in communication, leadership and management, HR management, and soft skill development. These fast online courses might assist you in picking up new abilities rapidly.

It may seem challenging to develop your decision-making abilities as a leader, but there are actions you can take to make more rational choices. Making an assessment of your circumstance is the first step. Consider what the situation now is lacking, what may be improved, and possible solutions. Once you have this knowledge, you may start coming up with solutions on your own.

Second, you need to be able to recognize your emotions and communicate them in constructive ways. This is significant because feelings may influence choices. To keep their emotions from clouding their judgment, leaders must also possess emotional intelligence. You must also be conscious that you may occasionally require the advice of others and that not all of your decisions will be your own. To make the most excellent choice for the team, you should encourage team meetings and solicit information from others.

LAUDE (29 aprile 1945) di S. Quasimodo – LAUDE (29 aprile 1945) di S. Quasimodo

FIGLIO 
-E perché, madre, sputi su un cadavere 
a testa in giù, legato per i piedi 
alla trave? E non hai schifo degli altri 
che gli pendono a fianco? Ah quella donna, 
le sue calze da macabro can-can 
e gola e bocca di fiori pestati! 
No, madre, fermati: grida alla folla 
di andare via. Non è lamento, è ghigno, 
è gioia: già s’attaccano i tafani 
ai nodi delle vene: hai sparato 
su quel viso, ora: madre, madre, madre!

MADRE 
-Sempre abbiamo sputato sui cadaveri,
figlio: appesi alle grate di finestre,
ad albero di nave, inceneriti
per la Croce, sbranati dai mastini
per un po’ d’erba al limite dei feudi.
E fosse solitudine o tumulto,
occhio per occhio, dente per dente,
dopo duemila anni di eucaristia,
il nostro cuore ha voluto aperto
l’altro cuore che aveva aperto il tuo,
figlio. T’hanno scavato gli occhi, rotto
le mani per un nome da tradire.
Mostrami gli occhi, dammi qui le mani:
sei morto, figlio! Perché tu sei morto
puoi perdonare: figlio, figlio, figlio!

FIGLIO 
-Quest’afa ripugnante, questo fumo
di macerie, le grasse mosche verdi
a grappoli agli uncini: l’ira e il sangue
colano giustamente. Non per te
e non per me, madre: occhi e mani ancora
mi bucheranno domani. Da secoli
la pietà è l’urlo dell’assassinato.

Il precedente articolo “Sul concetto di perdono” si concludeva con alcuni versi della bellissima poesia di Salvatore Quasimodo, “Laude”, che alcuni amici mi hanno chiesto di commentare. 

Questa lirica riporta alla memoria il tragico episodio di Piazzale Loreto col quale si chiudeva un capitolo oscuro della nostra storia: davvero una brutta pagina che, per il suo barbaro e bestiale rituale, ha indignato anche i partigiani. 

Che cos’era successo? Era successo che il 29 aprile 1945 i corpi di Benito Mussolini, di Claretta Petacci e di altri 15 gerarchi fascisti, nella notte, verso le 3:30, furono portati a Milano in Piazzale Loreto e tra le 10:00 e le 11:00 dello stesso giorno sette corpi furono issati dai pompieri e appesi a testa in giù alla pensilina di un distributore di benzina che si trovava in un angolo del piazzale. 

I corpi rimasero esposti per diverse ore tra insulti, sputi, oltraggi, lanci di ogni sorta di ortaggi e colpi di arma da fuoco, da parte di una folla inferocita, fino a che, per l’intervento delle autorità militari alleate, non furono trasportati all’obitorio. 

Nella lirica il poeta immagina un colloquio tra il figlio morto e la madre, ritratta mentre insieme alla folla infuriata lancia sputi e parole di disprezzo sul cadavere di Mussolini legato per i piedi e appeso a testa in giù alla “trave” della pensilina.

La madre non sputa sugli altri cadaveri e su quello della Petacci orrendamente sfigurato; sputa solo sul corpo di Mussolini che ritiene il principale responsabile dei danni arrecati al popolo italiano. Ma il figlio non accetta questo barbaro vilipendio dei cadaveri e invita la madre a fermarsi, a gridare “alla folla di andare via”

Ma la madre non dà segni di ravvedimento, non si arrende e giustifica quel suo “anomalo” comportamento in ricordo di un passato di dolore e di sofferenza, ancorché di vile ossequio al Potere, contrassegnato dallo spettacolo di tanti morti ingiustamente giustiziati (di incarcerati e di ammutinati “appesi alle grate di finestre, ad albero di nave”; di eretici “inceneriti”, bruciati vivi sui roghi per ordine della “Santa” Inquisizione; di tanta povera gente sbranata dai mastini per un po’ d’erba strappata dalla terra al limite dei feudi). 

E richiamando il figlio alla brutale realtà della Storia e alla impossibilità di un superamento dell’ancestrale legge del taglione, dopo duemila anni di sacrifici in nome di Cristo, non intende in alcun modo perdonare i suoi torturatori e sente dentro il proprio cuore, incoercibile, il bisogno di “trafiggere” il cuore di coloro che avevano trafitto il cuore del figlio attraverso la tortura (“T’hanno scavato gli occhi, rotto le mani per un nome da tradire”).

La parte finale della lirica si apre con la visione di un paesaggio spettrale, a fronte di una raggiunta (provvisoria ma illusoria) “giustizia” (“l’ira e il sangue colano giustamente”) e nella prospettiva di un futuro incerto, governato dalla violenza e dalla paura (“occhi e mani ancora mi bucheranno domani”), senza pace e ancora segnato dal sacrificio di tanti martiri che da secoli vanno incontro alla morte urlando inutilmente misericordia ai loro assassini.

La pace (Li Tien-Min) – LA PENNA DI LORENZ

Non importa che tu sia 
uomo o donna, 
vecchio o fanciullo, 
operaio o contadino, 
soldato o studente o commerciante, 
non importa quale sia 
il tuo credo politico 
o quello religioso; 
se ti chiedono qual è la cosa 
più importante per l’umanità, 
rispondi 
prima 
dopo 
sempre: 
la pace.

Ma quando finirà questa guerra “scellerata”, come l’ha definita recentemente il nostro Presidente della Repubblica, Sergio Mattarella?

È l’interrogativo che noi tutti, quotidianamente, ci poniamo, di fronte alla brutale aggressione della Russia contro uno Stato sovrano, l’Ucraina, costretta a difendersi -e continua a farlo con portentoso orgoglio- grazie alle armi e agli armamenti inviati dagli Stati Uniti, dal Canada, dal Giappone, dall’Australia e da quasi tutti i paesi europei.

Sono trascorsi ormai più di sei mesi dal 24 febbraio 2022 (giorno dell’aggressione) e ancora non si intravede alcuna via di uscita dal tunnel di questo assurdo ed insensato conflitto. 

Certo, la situazione è molto complessa e complicata, se neppure i numerosi appelli alla pace di Papa Francesco, l’autorità morale oggi più alta al mondo, sono riusciti a “piegare” il cuore di Putin e di Zelensky ad una sia pure provvisoria tregua. 

E non sarà sicuramente l’intervento di elementi esterni o la “discesa in campo” degli Stati Uniti o della Cina a decretare la fine di tanto inutile ed ingiustificabile spargimento di sangue, giacché senza la volontà delle due forze in campo (Russia e Ucraina), non sarà possibile arrivare ad alcun tipo di pace duratura. 

Intanto la pioggia dei missili russi continua a cadere sulle martoriate città dell’Ucraina, tra l’indifferenza e la distrazione dell’opinione pubblica mondiale che ogni giorno è costretta a prendere dolorosamente atto della distruzione di città, di paesi e di villaggi: gravi ed insensati misfatti che, oggettivamente, allontanano e rendono sempre più difficile e problematico il raggiungimento della pace. 

La bellissima lirica del poeta cinese Li Tien-Min, nella sua semplicità e brevità, rispecchia l’aspirazione suprema del genere umano alla pace, “la cosa più importante”, da perseguire ad ogni costo, pur tra gli ostacoli e le difficoltà che ne rendono ardua e faticosa la conquista: una lirica, in conclusione, di grandissima attualità; un canto d’amore alla vita, pur nella consapevolezza delle difficoltà e delle amarezze che vanno affrontate e superate con dignità, con fiducia e con coraggio, senza alcun pregiudizio e senza alcuna distinzione di lingua, di genere, di politica o di religione.

Società e Letteratura – LA PENNA DI LORENZ

LA PENNA DI LORENZ

Il tema che mi propongo di affrontare, sia pure in maniera sintetica, è se sia la Letteratura ad influenzare la Società e le sue forme di convivenza umana, o se piuttosto non sia la Società ad influenzare la forma e il contenuto della Letteratura e delle arti in genere. 

Una questione antica e controversa, rispetto alla quale si potrebbe salomonicamente sostenere che Società e Letteratura siano elementi che si influenzano reciprocamente; se non che la questione è molto più complessa di quel che si immagina e non può essere risolta chiedendoci solo se la Società influenzi il poeta (e quindi la sua poesia) più di quanto il poeta influenza la Società: ciò che, in qualche misura, richiamerebbe alla memoria l’antica “quaestio” dell’uovo e della gallina. 

Si può affermare che è la Letteratura ad influenzare la Società quando, attraverso la lettura e l’analisi di romanzi, di poesie e di storie letterarie, si è portati a conformare la propria vita ai principi in essi espressi: principi che però fanno riferimento ad un’altra realtà, la quale esiste all’infuori del ristretto cerchio della famiglia del lettore, dei luoghi da lui frequentati, dei suoi amici e del suo mondo affettivo. 

I poemi di Omero e di Esiodo, per esempio, passando per i lirici e i tragici greci, informandoci sul modo di convivere dei Greci e su ciò che essi pensavano, hanno indubbiamente esercitato una grande influenza sulla vita sociale e spirituale del loro tempo. Sono stati questi poeti a sviluppare nuove idee sulla coesistenza degli uomini e ad “inventare” concetti come l’onore, il rispetto delle leggi, il senso dell’amicizia e il Thymòs (quel sentimento/legame spirituale che deve accompagnare le azioni degli uomini, soprattutto in battaglia). 

“L’ira funesta del pelide Achille” deriva -per citare un caso famoso- dal fatto che l’eroe greco si sente offeso nel suo onore perché Agamennone gli ha portato via la schiava a lui più cara, Briseide; è questo affronto a provocare la sua Ira e il ritiro dalla guerra, nella quale rientrerà solo per vendicare l’uccisione del suo migliore amico, Patroclo. 

Concetti come libertà, uguaglianza e fratellanza (che sono alle origini della Rivoluzione francese) trovano la loro sorgente negli scritti degli “Idèologues” e degli enciclopedisti francesi; ma prendiamo anche un’opera pittorica di Pablo Picasso molto famosa: Guernica, la città spagnola rasa al suolo il 26 aprile 1937 con un bombardamento di aerei tedeschi e italiani. 

In quest’opera, il grande pittore spagnolo, attraverso un linguaggio pittorico franto, fatto di immagini di brutale violenza e di morte, “riflettendo” gli orrori della guerra, in qualche modo induce (muove/spinge) l’osservatore (colui che guarda il dipinto) ad una riflessione sulla stupidità e sull’insensatezza di quest’ultima; ad apprezzare i valori della libertà e della pace e a guardare al futuro con occhi nuovi e con la speranza e l’augurio che questo passato, con le sue “nuvole di sangue salite dalla terra”, per dirla col Quasimodo, rimanga solo nella nostra memoria come monito ma anche come invito a costruire un futuro di pace, di giustizia e di democrazia. Ecco, allora, come anche la pittura può influire sulla vita sociale. 

Ciò premesso, penso però che l’influenza della Società, della vita sociale e della realtà sulle produzioni artistico-letterarie sia di gran lunga superiore a quella esercitata da queste ultime sulla vita sociale. Io parto, infatti, dal presupposto che l’Arte (la letteratura, la musica, la poesia, la pittura…) sia una delle forme con cui l’uomo conosce la realtà; o, per dir meglio, una delle forme del “rispecchiamento” del mondo esterno nella coscienza dell’ artista (poeta, scrittore, pittore, musicista) e nella sua opera; non si tratta però di un rispecchiamento, per così dire, meccanico o fotocopia, ma dialettico, di complementarità, ricco, vario ed aperto a tutti gli influssi e ad ogni tipo di apporto o di spinta propulsiva proveniente dal mondo esterno.

Nella poesia o nella letteratura, infatti, la vita reale non appare in tutta la sua verità effettuale; il poeta (o lo scrittore) parte, sì, dalla realtà, ma la rappresenta trasformandola in conformità al proprio modo di vedere e di pensare. In questo caso l’opera letteraria va vista come l’espressione e il riflesso dello spirito del tempo, ossia della vita sociale contemporanea. Analogo discorso si potrebbe fare per quanto riguarda, per esempio, l’Orlando furioso, opera nella quale le mirabili trame della fantasia ariostesca sono il rispecchiamento della splendida civiltà del Rinascimento e della sua nuova concezione del mondo incentrata sull’uomo, sul suo spirito critico e sul suo nuovo modo di guardare ai grandi temi della vita (l’amore, la libertà e la felicità). 

Quanto detto sopra può valere anche per altri movimenti letterari, come la Scapigliatura, il Verismo, l’Ermetismo… (le cui tematiche sono in qualche misura il riflesso di un particolare e ben determinato periodo storico) o per la complessità del mondo di oggi la quale si rispecchia in vario modo in moltissime opere di letteratura, di poesia, ma anche nel teatro, nel cinema, nella musica e in tutti quei sofisticati strumenti multimediali che la moderna tecnologia mette a nostra disposizione.

In conclusione, so bene che la vastità dell’argomento avrebbe richiesto un’esposizione più ampia e particolareggiata che sicuramente non sarebbe stato possibile “esaurire” in un articolo, il cui scopo, peraltro, vuole essere semplicemente quello di invitare il lettore ad un’analisi dei testi (letterari ed artistici in genere) prioritariamente alla luce e nella direzione del rapporto dialettico tra realtà sociale e produzione artistico-letteraria.

Racconti: Lisa, milanese nata a Busto Arsizio, torna a casa dall’ufficio e… di Lorenzo Rossomandi – Scritti

foto pexels

Lisa, milanese nata a Busto Arsizio, torna a casa dall’ufficio e trova il marito seduto sulla poltrona e intorno a lui cinque suoi amici, di cui lei ne conosce un paio.

Lisa sorride e li saluta mentre, senza fermarsi, si dirige verso la cucina per mettere qualcosa, che evidentemente ha comprato nel tragitto di ritorno, nel frigo.

Poi si sofferma un po’ perplessa. Nessuno di loro ha ricambiato il saluto.

Si volta verso il marito, che continua a guardarla serio dalla poltrona, e gli chiede cosa succede.

Il marito le ordina di avvicinarsi.

Lei fa qualche passo verso di lui continuando a non capire. Il marito le chiede se la vita che stanno conducendo sia per lei soddisfacente. Lei rimane in silenzio continuando a non capire. Lui le dice che per quello che gli riguarda, la risposta è no! A lui non basta più essere un uomo che accetta il fatto di essere considerato al pari della moglie. Non tollera più che lei si rivolga a lui, essere superiore per intelligenza e forza, come se fosse una sua “pari”. Ma fortunatamente la legge è cambiata nella notte e lui può finalmente attuare ciò che la natura e Dio gli permette di fare.

Lisa rimane sbigottita. Come può suo marito parlare così? Il loro rapporto non è più quello di un tempo, la parola divorzio era già stata pronunciata due volte, ma adesso cosa stava succedendo?

Il marito le chiede seccamente se si sente disposta ad accettare la sua inferiorità e a portargli rispetto e sottomissione.

Lei non sa se ridere per lo scherzo o preoccuparsi seriamente.

Lui per tutta risposta tira fuori un frustino e una pistola. Le ordina di inginocchiarsi.

Lei si rifiuta.

Gli amici del marito l’accerchiano. Lei si sente persa, impotente e terrorizzata. Decide di accondiscendere per uscire da quella situazione per poi procedere con una denuncia.

Si inginocchia.

Lui riprende a parlare, le elenca tutte le trasgressioni che lei avrebbe commesso in quegli anni. Le gonne troppo corte, le risate troppo aperte, l’utilizzo dell’auto, il camminare in luoghi pubblici col volto scoperto. Il fatto di rivolgersi a lui senza il dovuto rispetto che dovrebbe essere di assoluta sottomissione e persino di adulazione.

Lui si alza.

Lei adesso è davvero paralizzata dalla paura.

Lui le gira intorno e chiede agli amici se secondo loro il comportamento della moglie sembra loro adeguato.

Un “No” viene pronunciato all’unisono. Poi il marito chiede loro se ritengono che lei possa essere recuperabile. Se secondo loro lei sarebbe mai potuta cambiare.

Ancora un coro di “No”.

Lui allora chiede loro se ritengono che sia in diritto di procedere come è giusto che sia.

Questa volta un coro di “Sì”.

Lui alza la pistola, la punta alla nuca della moglie e le spara.

Sconvolti?

A Milano tutto questo sarebbe accettabile?

Tranquilli e tranquille… Lisa è salva!

E lo sono tutte le donne occidentali.

Potete continuare a dormire serene e sereni. Questo è un problema di altre donne.

Donne che non meritano la nostra compassione e il nostro sostegno.

Ma cerchiamo di capire che chi si gira dall’altra parte perché il problema non lo riguarda si comporta come quel marito che “presume” la sua superiorità verso la moglie.

Perché i diritti umani ancora non sono stati dichiarati patrimonio dell’Unesco?

Eppure leggo la sua definizione: “L’Organizzazione delle Nazioni Unite per l’Educazione, la Scienza e la Cultura è un’agenzia specializzata delle Nazioni Unite creata con lo scopo di promuovere la pace e la comprensione tra le nazioni …”

Perché il mondo occidentale deve continuare a tollerare certe cose?

Cosa stiamo aspettando?

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Territorio. Me Piemont: Colle dell’Agnello

Colle dell’Agnello

Il Colle dell’Agnello (2.748 metri s.l.m. – Col Agnel in francese; Còl dl’Agnél in piemontese) è un valico alpino delle Alpi Cozie (Alpi del Monviso), nonché il secondo valico automobilistico più alto d’Italia e il terzo d’Europa preceduto soltanto dal Colle dell’Iseran e dal Passo dello Stelvio.

Situato a sud-ovest del Monviso, tra il Pan di Zucchero e la Punta dell’Alp, collegando l’Italia alla Francia dal comune piemontese di Chianale a quello francese di Fontgillard del dipartimento delle Alte Alpi, è stato inaugurato nel 1973 ampliando una preesistente strada militare sterrata, è meta di transito di svariate tappe del Giro d’Italia e del Tour de France e meta consueta di campi estivi da parte di astrofili, offrendo uno dei siti di osservazione con il cielo più buio, incontaminato e accessibile con vetture normali.

La salita inizia presso il comune di Chianale, ultimo paese abitato della Valle Varaita e, dopo un tratto relativamente agevole, gli ultimi otto chilometri rilevano una pendenza media del 10% con picchi ben superiori. L’ambiente severo e desolato, sovrastato dal Monviso a est, ne fa una delle più dure strade alpine con una carreggiata che costeggia sovente tanto dirupi quanto pareti di roccia nuda.

La strada è asfaltata e carrozzabile su entrambi i versanti per tutti i suoi 25 km e conta due carreggiate, percorribili per ciascun senso di marcia; nel suo complesso ha una pendenza media che oscilla tra il 9% e il 10%, ma in alcuni tratti supera il 15%. Il tracciato conta complessivamente un ponte, numerose curve, ventidue tornanti, di cui sedici sul versante italiano e soltanto sei su quello francese che risulta meno duro e scosceso; inoltre lungo il tragitto vi sono punti di partenza di molti sentieri escursionistici GTA. Dalla sommità si gode di un’ottima visuale sia sul lato italiano della Valle Varaita, da cui si può notare la parete occidentale del Monviso, che sul versante francese del parco del Queyras.

Su entrambi i versanti il passo rimane chiuso stagionalmente tra ottobre e maggio.

(Fonte: Wikipedia)

QUEL VOLO PER PIETROBURGO, di Silvia De Angelis

Federico ha deciso di prendersi un periodo di riposo dal suo estenuante lavoro d’agente segreto, o per meglio dire di vera e propria spia, che svolge alla DIA.
E’ stanchissimo di dover intraprendere missioni pericolose, anche se molto ben retribuite ….e poi quel continuo “giramondo” che non dà tregua, è stressantissimo.
Ebbene si,  ogni tanto rilassarsi fa bene, riposare e vivere l’andare di vita, da un’ottica completamente diversa.
La compagna di Federico (Penelope) è una bella ragazza, che svolge il lavoro di interprete, presso l’aeroporto di Malpensa, ed è felicissima che “il suo uomo” abbia deciso di dedicarle maggior tempo e attenzione.
In una calda sera d’agosto, i due si trovano in un elegante ristorante alla moda, gustando un piatto tipico del locale, quando improvvisamente, un losco individuo, si avvicina, al loro tavolo, intimando di seguirlo con la minaccia d’un’arma.
Presi alla sprovvista, i due fidanzati, si vedono costretti ad ubbidire a quell’insulso ordine che li conduce, poi, all’interno d’un autovettura, che sfreccia a tutta velocità. 
Si ritrovano storditi, e imbavagliati in uno scantinato semibuio. Un tavolo vicino a loro, con una brocca d’acqua irraggiungibile, aumenta la loro sete.
Federico fa di tutto per tranquillizzare, con sguardi e qualche mormorio, la ragazza, visibilmente impaurita dall’imprevista situazione che li ha coinvolti.
L’uomo suppone, che alla base del loro rapimento, vi sia una futura  contrattazione per  un evolutissimo computer, in grado di percepire anticipatamente lo sviluppo, nel corpo umano, di qualsiasi malattia o virus.
Federico, a un tratto, sente lo scandire di passi e cerca di far rumore, battendo con forza i piedi in terra ed ecco introdursi, da una minuscola grata, una piccola mano.
Il nostro protagonista cerca di fare ancora più rumore, e gli appare lo sguardo
d’un bambino. Con tutta la sua disperazione, l’uomo, prova a mostrare di essere legato, e cerca di avvicinarsi alla sua compagna, per far capire al piccolo, che sono in due ad essere prigionieri.
Trascorre qualche altro giorno, ma non succede nulla e la speranza che il bambino possa aver dato un qualsiasi allarme, vanifica nel nulla.
La fortuna sembra girare dalla parte dei nostri prigionieri, infatti Federico sente un rumore greve sul pavimento….è un coltello precipitato dallo spiraglio da cui entra anche la luce del giorno. Velocissimo, l’uomo, fa di tutto per afferrarlo, e dopo qualche sforzo, andato a male, riesce nel suo faticoso intento.
Riesce a liberare sé stesso, e la sua compagna, e dopo aver segato i perni della grata, quasi consumata della finestra, riesce a penetrarvi e a sgattaiolare all’aria aperta.
I due fuggono all’impazzata, senza rendersi ne anche conto, della località in cui si trovano, ma nei pressi trovano un taxi e dànno le indicazioni per tornare a casa.
Il conducente dell’auto, purtroppo, sembra avere altre intenzioni…infatti, minacciandoli, con un’arma, intima loro di scendere, e li conduce in un seminterrato.
Appare loro un tipo poco raccomandabile, che interroga Federico sull’esistenza,
di quel certo server, in grado di captare in anticipo l’esistenza di malattia e dove
esso sia reperibile. Inaspettatamente Penelope spruzza lo spray al peperoncino
sui due uomini, che, storditi cadono a terra, e nostri prigionieri riescono ancora
a darsi alla fuga.
Finalmente dopo le varie peripezie la coppia riesce a raggiungere l’abitazione
di Federico, che stanchissimo invita la compagna, a riposare, dopo le spiacevoli
disavventure.
Il mattino seguente, il nostro agente segreto, sbigottito, non trova la presenza
di Penelope, e dopo averla cercata per l’intero appartamento, nota che è stata
aperta la cassaforte, contenente  i carteggi segreti sulla costituzione del
nuovo server sulle malattie.
Furioso si reca a casa della donna, ma di lei non vi sono tracce. D’istinto si reca
all’aeroporto per vedere se Penelope, è in attesa di prendere un volo, e fuggire
verso la Russia che la ripagherà profumatamente in cambio dei preziosi  dati.
Alle informazioni dell’aeroporto gli viene comunicato che la donna ha preso un
volo per Pietroburgo qualche ora prima…
Purtroppo gli studiosi, e i tecnici, si vedranno costretti e rielaborare completamente i presupposti, e tutti  gli elementi relativi alla costruzione di quella sofisticata macchina, perché l’aereo, ove viaggiava Penelope, è stato vittima di un attentato ed è precipitato nell’oceano.
@Silvia De Angelis








Incroci

Incroci

Durante il corso della nostra vita incontriamo così tante persone da non riuscire a quantificarle. Spesso ne incrociamo il cammino per un breve periodo, alcune volte, invece, condividiamo dei lunghi percorsi. Nel momento stesso in cui le conosciamo non ci chiediamo il perche’ di quell’incontro, ne’ come mai, tra tanti, proprio quei destini abbiamo attraversato. La vita, però, una risposta ce la da e ci ritroviamo a ripercorrere momenti che credevamo dimenticati. Allora, vorremmo poter entrare dentro il ricordo, vivere un determinato momento, colmare un vuoto, abbracciare e dire tutto ciò che non abbiamo detto a chi non c’é più. Asciugare una lacrima, sanare una ferita, consolare un dispiacere, chiedere scusa, dire grazie, compensare una mancanza, colmare un rimpianto, dire di no e, persino, andare via. Così facendo, non recuperiamo soltanto i ricordi ma anche po’ di noi stessi, di come eravamo prima che la vita operasse in noi cambiamenti irreversibili e comprendiamo, allora, che tutto ha un senso, che ogni cosa, seppur banale, ha un proprio valore. Anche gli occhi cambiano il modo con cui guardare alle cose e l’anima conquista un nuovo modo di percepire se stessa e gli altri. Questa nuova sensibilità ci permette di individuare a pelle gli spiriti affini, nei quali riconosciamo noi stessi e con i quali non abbiamo bisogno di filtri, ne’ di barriere o di maschere perché, come noi, desiderano essere liberi di potersi mostrare come sono realmente.

Le Attese Di Carta

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Genova e la mostra dedicata a Rubens

A cura di Manuela Moschin del blog https://www.librarte.eu/

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Dal 6 ottobre 2022 fino al 22 gennaio 2023 è possibile visitare a Genova una straordinaria mostra dedicata a Peter Paul Rubens. Intitolata “Rubens Genova” l’esposizione è stata allestita in occasione del quarto centenario della pubblicazione ad Anversa del celebre volume di Rubens Palazzi di Genova (1622). L’artista infatti ebbe modo di visitare la città tra il 1600 e il 1607. Fu presente anche come pittore di corte del Duca di Mantova Vincenzo I Gonzaga. Nella mostra sono esposte oltre venti opere di Rubens e una serie di altri dipinti di artisti che egli vide in Italia, come Jacopo Tintoretto, Luca Cambiaso e Sofonisba Anguissola.

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Scrittori: Invecchiare fa schifo. Non puoi farci niente, di Ferdinando Balzarro Scrittore

“Invecchiare fa schifo. Non puoi farci niente, l’età si fa sentire. Non riconosci la faccia, perdi la vista. Ti alzi e, accidenti, ti fa male la caviglia. Per questo ho chiesto a mio figlio Anthony, di organizzare la mia eutanasia per quando sarò pronto.

Ho già anche fatto testamento, affinché la mia eredità non si trasformi in motivo di contesa tra i miei discendenti. Dopo una certa età si ha il diritto di andarsene tranquillamente, senza passare per ospedali, iniezioni e così via.

La vita non mi dà più molto. Ho conosciuto tutto, ho visto tutto. Ma soprattutto, odio questa epoca, la rigetto. Ci sono degli esseri che odio. Tutto è falso, tutto è distorto, non c’è rispetto, niente più parole d’onore. Conta solo il denaro. So che lascerò questo mondo senza rimpianti…”.

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Racconti: Possiamo salvarci, di Guido Mazzolini

Possiamo salvarci.

È l’ascesi la chiave per uscire da questa logica post-moderna che condanna l’uomo a essere un patetico mulo attaccato alla soma del bisogno. Il desiderio di mondo e di terra ci inchioda a razzolare nel fango, dimenticando che il cielo è sopra di noi. Così ci accontentiamo di avere certezze che diventano presto domande inespresse.

Siamo privi di una visione che potrebbe portarci a desiderare l’impossibile. L’edonismo assoluto chiama alla negazione dell’altro nel nome esclusivo del sé, abituandoci all’esercizio del cinismo e del dubbio, non come portatore di ricerca, ma come immobile frontiera invalicabile che ci priva della possibilità di trovare una risposta dentro noi stessi. Il limite ci pone davanti al Mistero. Fra le innumerevoli smanie di assolutismo, abbiamo smesso di cercare l’Assoluto.

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Racconti: Allora, siamo in economia di guerra, Rossana Massa

Rossana Massa

Alessandria: Allora, siamo in economia di guerra.

Dalle chiusure per Covid,in cui a girare in città non c’era neppure più gusto perché tutti i locali erano chiusi o erano aperti giusto per tirare nel coppino una colazione a un povero corriere adesso siamo passati alle chiusure per risparmiare in bollette.

Caffè che chiudono nel pomeriggio, così consumi la tua colazione da povero Crist* o il tuo pranzo da disperato in piedi o quasi e poi tirano giù la serranda e trattore/pizzerie o ristoranti,che aprono soltanto se fanno il pieno. Di sera. Nel vociare delle comitive e delle famiglie (gran fabbrica di baccano).

Cioè a sala riempita di gente, così si illumina e si riscalda, soltanto se il locale è pieno.

Allora,io ho lavorato 21 anni più 5 in passato in un tempo pieno e fanno 26 di vita promiscua,di orribili pasti consumati nel chiasso e coi gomiti di qualcuno nel piatto. Un girone infernale. Se potevo, mangiavo a casa ma a volte l’orario assurdo non me lo permetteva, allora facevo la fame.

Nella vita privata,non avendo avuto figli ma sempre e soltanto un partner, che vedevo di rado e s’andava a pranzo (meno frequentemente a cena) in posti intimi, tranquilli e riservati dove godersi la tranquilla chiacchierata e un pasto di coppia sereno, senza rumore né dover sopportare la presenza di tribù varie d’intorno.

Cena sfiziosa a casa, con in programma un bel film.

Il piacere di stare in due.

Senza amici.

Senza doverci fare strada nel mucchio e sopportare il chiasso degli altri.

Senza i bambini altrui,che ci correvano sui piedi.

Da sola, io amo e ho sempre amato andare a pranzo dove e quando NON ci siano comitive, ammucchiarole di gente varia e rumorosa,per godermi il piacere di un pasto di cui apprezzare i sapori in silenzio (o con musica soft) e di essere,una volta tanto,servita.

IN PACE.

*Ebbene,oggi a pranzo dalle mie parti ho trovato l’uscio di legno del mio solito locale,che sarà aperto soltanto a cena e il dispiacere di trovare ben quattro ristoranti chiusi a pranzo*.

Si vuole favorire il turismo chiudendo i ristoranti a pranzo di sabato? !?!?!?!?

Si vive una sola sola.

A una certa età con scarse prospettive di un lungo futuro.

Si rischia prima o poi la casa di riposo e lì tutti nei coglion* uno dell’altro…e strada facendo mi devo mescolare al mondo per mangiare in un locale perché se non fa il pieno,non apre neppure il locale?!

Piuttosto esco meno, spendo 50€ a botta ma io voglio un ristorante aperto al sabato a pranzo.

Se no,non vado più da nessuno.

Deliveroo torna comodo a tutti,a quanto pare!

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Racconti: No, questa non è una crisi di natura economica o sociale, di Guido Mazzolini

No, questa non è una crisi di natura economica o sociale, sarebbe una definizione troppo semplice che confonde le conseguenze con la causa. Ciò che stiamo vivendo è il frutto malato di qualcosa ancora più terribile, una crisi etica e morale che riguarda i “valori”, parola così antica che ricordiamo solo in bocca a qualche nonna. Ma la realtà è palese, abbiamo raso al suolo ogni passione, cultura, capacità di autocritica e orgoglio, sdoganando nefandezze insulse, spacciando per diritti quello che in realtà è il semplice capriccio di qualche moccioso.

Abbiamo abbattuto il pensiero, in nome di un paradigma unico e autoritario che impedisce la dissidenza. Attraverso un sistematico lavaggio del cervello per uniformare le coscienze, i media sono diventati il braccio del sistema, quello stesso sistema che inocula veleni spacciandoli per ideali “progressisti” e “liberali”. Parole, ci fottono con le parole, ne cambiano il significato e l’essenza. La mistificazione più grande è quella relativa alla libertà, che oggi è diventato un termine abusato e distorto. Quanta strada ancora da fare, abbiamo imboccato un sentiero oscuro e triste. Il relativismo dei valori che lasceremo in eredità alle generazioni future diventerà una delle disgrazie più grandi nella storia di un occidente ormai arrivato al capolinea.

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Racconti: L’attesa è una porta socchiusa, di Guido Mazzolini

L’attesa è una porta socchiusa.

E c’è qualcosa oltre, varcando la soglia, anche se possiamo soltanto immaginare, desiderare, sperare. Ma il bisbiglio dietro la nuca non mente, è un suono di futuro che chiama al movimento, è un salto nel buio, desiderando luce. E che sia gioia. E sia per sempre.

La vita è questo roteare folle di emozioni, ma se guardi oltre il turbinio dei desideri e degli istinti, riesci a intravedere una dimensione di certezza consapevole.

È un dialogo serrato e confidente, un dare per ricevere. E tra le scelte di ogni giorno che spesso ci lasciano frastornati, ci accorgiamo che l’amore è l’unica scelta davvero utile. Non l’amore dei sentimenti buoni e confezionati ad arte, ma quello che trasforma il mondo, quello che ho visto balenare negli occhi dei miei genitori.

È l’amore infinito che ci consegna all’eternità, quello che ha plasmato l’universo, che fa muovere il sole e le stelle.

Buona domenica.

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Una sorta di naufragio, di Federico Sirianni

Dal blog https://parolelibere.blog/2022/10/15/una-sorta-di-naufragio/

di Federico Sirianni

N. di R. – “questa è una canzone” di un cantautore poco conosciuto ascoltato al circolo CCP (Comitato Culture e Popoli) di Ceriale. Non è solo la musica, ma il contenuto ad alto tasso di poesia dei racconti immaginati da questo autore con buona voce e anche con ottima sintonia nei brevi dialoghi gentilmente espressa. Il suo V disco.

Le nuvole di ghiaccio rinfrescavano la sera

Mentre un cielo lucidato col bitume di Giudea

Stillava goccia a goccia nell’aria più leggera

Un senso di sollievo e il ricordo di una antica malattia

La terra del libero arbitrio era un deserto di conchiglie

E di un deserto non si vede mai la fine

Ma se io avessi previsto tutto questo non avrei lasciato figli

A camminare su pezzi di vetro fra le rovine

L’alchimista delle contraddizioni le spargeva sulla battigia

Per confondere le acque e inquinare il mare

Mentre i penultimi affondavano l’arca degli ultimi

E si sentivano già terzultimi guardandola affondare

Non c’erano combattenti a opporre resistenza

E i sogni si sognavano a vicenda

Nelle città deserte, nell’insonnia, nella castità

Quando un opinione diventa storia e un’idiozia verità

I roghi erano pronti in via degli Asini

Per chi ha potuto salutare in diciassette lingue le stelle

Chi ha venduto il suo teatro con il sipario e gli attori

Chi ha creduto negli aruspici e nelle case editrici

Chi ha inciso iscrizioni sulle meridiane

Per chi tra l’immondizia, i pensieri dei morti, una risacca di spine

Ha cercato un istmo di bellezza con il fiuto del cane

I politici e gli scienziati si fondevano in un solo Golem

Che calpestava i templi e la Bibblioteca di Babele

Gli ospedali scontravano l’iceberg come quel 14 di aprile

in cui non ci fu scampo né per Achab né per Ismaele

La gente solidale si dava una mano a spostare l’aria

Bruciando le coperte dei senza fissa dimora

Dev’essere senz’altro una sorta di naufragio

Quando da vecchi ci si arrabbia e ci si indigna per qualcosa ancora

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L’ARNIA GIGANTESCA DEL, di Rebecca Lena

L’ARNIA GIGANTESCA DEL

 · di Rebecca Lena

Dunque mi è caduto il libro là dentro. Ma il suo volo mi ha lasciato un lieve desiderio di precipitare al contrario dentro l’infinito, cosa che, in verità, mi è successa davvero, o quasi, l’8 Agosto 2017.

8 Agosto 2017. Dormo profondamente. Ecco che compare, credo, un luogo. Le pareti che lo delimitano sono lontane, centinaia di pareti che definiscono una geometria inconcepibile; quando voglio raggiungerne una quella diventa immediatamente vicina. Non saprei dire chi si muove per prima. L’aria intorno è una foschia luminosa, a tratti grigia, come minacciata da lontani temporali di grafite.

Sono consapevole che questo è il luogo in cui è possibile rifugiarsi per risolvere un problema, un dubbio o semplicemente per riflettere in modo profondo. Non è raro infatti trovare qualcuno ritto in piedi nella nebbia, immobile come una statua, ad occhi spalancati. 

Qua gli uomini entrano in una meditazione profondissima. Talvolta a coppie, uno di fronte all’altro, per discutere a lungo senza parole.

Questo spazio non è reale perché vi si accede solo attraverso la dimensione del sogno. Ed io ne sono consapevole: sono qui perché sto sognando, dentro ad un sogno.

Cammino adagio fino a raggiungere una parete che appare bucata, una finestra buia? No, un quadro. Forse.

Il soggetto è rettangolare, logorato, come una porzione di cielo grigio. 

Accosto gli occhi alla tela e le pupille si dilatano. I contorni dello spazio si sfaldano, la ghiera del fuoco sugli occhi è frantumata.

La schiuma dell’aria mi sembra vibrare, tutto il mondo onirico trasalisce e quel brivido è un rumore solido dentro alle mie orecchie: adesso mi fa pensare ad una fusione casuale tra un phon e un aspirapolvere atterrati su Nettuno.

Vengo trascinata lentamente, o forse la parete e il quadro si avvicinano, comincio a penetrare le fibre incartapecorite dell’infinito nulla. E d’un tratto mi sovvengono parole di vaste vertigini intorno al vuoto, il movimento di un oceano fermo intorno al buco del nulla, profondissima ansia quieta. 

L’attrazione verso il quadro-finestra è irresistibile, sono consapevole che se non interrompo il flusso che dai miei occhi si dirige verso le linee fitte, microscopiche (mi ricordano dei cromosomi esposti a disseccare davanti a Dio), mi ritroverò perduta per sempre, là dentro; dentro la mia stessa cavità cosciente di niente che si proietta in me da quel foro, senza più possibilità di svegliarmi o tornare alla realtà. 

Non so infine come abbia fatto ad evitare la caduta con irreversibile dissoluzione, sono pur sveglia e viva adesso, così pare. Credo che il sogno si sia interrotto senza un vero e proprio finale.

Cosa ci fosse nel quadro-finestra ancora non mi è chiaro. La morte forse, può essere composta di tali segni e di tale rumore che risucchia i pensieri fra i minuscoli spazi vuoti? Oppure era un vortice immobile di potenziali combinazioni cromosomiche di qualunque cosa? O un irresistibile baratro di caos, di resti atrofizzati della memoria, che non si possono leggere né ordinare ma solamente comprendere col risveglio dal sogno della vita?

Insomma, io quel luogo – quel suono – lo avevo dimenticato, ne avevo scordata la frequenza, finché non è sgusciata fuori di nuovo, nel tremore ronzante di un libro che cade e cade all’infinito. Forse era davvero una finestra, quel buco, sull’arnia gigantesca del 

[non so ancora qual è quest’ultima parola]


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FUGA, di Rebecca Lena

FUGA

 · di Rebecca Lena · in Racconti. ·

Fiutare una traccia di parole non scritte. 

L’odore di solchi – futuri e remoti – scuce il capo fin sopra le nubi, a inseguire scie, abbandonate le membra laggiù, in attesa. Si fa mongolfiera quel volto fuggito, intanto il vento leviga il mondo e non se ne cura. 

Si salpa più in alto, dove le crepe del tempo sbuffano lampi e sillabe chiare. Si immerge il volto, le fessure stridono e le vocali inquiete urtano la pelle con un formicolio d’oro, ancora larve di suono.

Saziano subito, e non serve masticare o riformulare, basta ingoiare senza pretesa di controllo, i segni si mescolano nel gorgoglio del palato e si fanno sillabe, parole e discorsi e pensiero, e il pensiero si inebria e perde il senso della comodità o del conforto, si fa denso di testura e poi implode, ancora, con perdita di massa delle parole, – nuovamente – sillabe, vocali, segni, e infine nullità assoluta, elettrica, sospesa nel movimento ellittico di qualcosa, che non so affatto, che forse è l’essere in vita; il vivere stesso: l’inspiegabile maelstrom nero senza alcun desiderio di sosta. 

Così l’involucro di pelle si fa teso, turgido e incosciente, per poi collassare, perdere lo sguardo fra le pieghe, e di nuovo: ancora ripido respiro di follie. É polmone di bellezza, elastico.

I segni si fanno schioppi come funi in tempesta, i sibili, intima gelosia, sono incagliati nella gola che ha paura di pronunciare. Niente si deve pronunciare, tutto è ostaggio dei denti e della lingua e guai a lasciarli andare. Leggere senza leggere, tutto è traccia di ciò che ancora non è stato scritto, a labbra serrate, mai mescolare le corde vocali. Il silenzio è più ebbro.

Ma il piacere si conclude, l’imprevisto timore – la ragione – di aver perso l’ultima cima, quella che riconduce l’errante in volo al corpo-àncora, ritto e immobile, dove il vento lima le cose del suolo. Si torna indietro a fatica, la pelle del volto di nuovo grave. 

Lento e traumatico è il ritorno al corpo.

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L’ESSERE E IL SENTIRE I NEMBI, di Rebecca Lena

L’ESSERE E IL SENTIRE I NEMBI

 · di Rebecca Lena · in Racconti. ·

Il mio modo di sentire è diversamente reale. 

Ci sono nembi che incedono come croste del cielo e non si può far nulla che non sia amarli, d’orrore. E l’orrore, che non è paura, ha una sfumatura d’attrazione sensuale spesso incompresa; somiglia ad un prurito interiore per metà soddisfatto dalla vista, o meglio, dalla contemplazione lontana. (Col diminuire della distanza allora l’orrore diventa paura.)

Così sono i nembi della percezione: cupi e frastagliati, titanicamente bellissimi. E remoti.

Potrebbero squarciarsi nel momento più inaspettato, vomitando un oceano di viscere sul fragore della realtà, ma indugiano sempre, guardano, passano oltre; anche l’ombra, più grave di quel che pare, mi compiace lo sguardo levigando il suolo senza muovere alcuna foglia.

I miei occhi, macroscopici, si illuminano come perle, offerte in dono nel boato della loro lentezza. Eppure sono i soli – gli occhi calamita per nembi – tutto è spento intorno e per il mondo intero il cielo pare sgombro di assurdità.

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Vittorio Mangili giornalista e reporter, di Giorgio Abonante

Alessandria: Tra i celebri nomi che sono legati alla nostra città oggi vogliamo ricordarne uno in particolare: Vittorio Mangili, giornalista e reporter, nella sua casa a Lobbi oggi spegne 100 candeline.

Mangili è stato testimone oculare dei più significativi avvenimenti storici che hanno tracciato il solco indelebile del ‘900: divenuto reporter RAI nel 1956, tra i suoi primi incarichi da inviato televisivo ci sono i drammatici giorni dell’insurrezione ungherese.

Lui è lì, in una terra che sente vicina a sé: nato da madre ungherese, parla la lingua locale e vive in prima persona gli eventi che mineranno le basi del dominio sovietico in Est Europa.

Grazie alla sua innata vicinanza, corre con i patrioti per le strade della capitale e produce l’unica testimonianza audiovisiva di quei momenti. Il nastro verrà succesivamente consegnato all’ ONU come testimonianza delle violazioni dei diritti umani perpetrate in quelle occasioni.

Tra i suoi servizi più conosciuti vi sono quelli di carattere alpinistico, dalla scalata di Reinhold Messner della parete nord del Makalu fino alla spedizione di alpinisti valdostani che nel 1982 raggiunse la vette del Kanchenjunga.

Nei momenti più critici abbandonò taccuino e cinepresa per prestare soccorso: quando la roccia franò sulla valle del Vajont esattamente 59 anni fa, fu uno degli angeli del fango durante l’Alluvione di Firenze e imbracciò la pala anche quattro anni più tardi a Genova.

Per molti anni Vittorio Mangilli con i suoi reportage ci ha raccontato la Grande Storia, oggi in occasione del suo compleanno siamo noi a voler raccontare la sua.

AUTORITRATTO (di un poeta) di Marcello Comitini

AUTORITRATTO (di un poeta)

Busso alla porta con la tenerezza della rondine.

Cerco l’amante che mi desidera

prima che il giorno muoia tra le sue braccia.

Nella stanza vuota la lampada è accesa.

Sul comodino lo specchio solitario splende

del suo viso in lacrime. L’ho abbandonata

quando la scorza del dolore

tratteneva il mio essere. Sin dentro me stesso

la cerco in ogni addio. La sua parola

ritorna nell’onda del mio sangue.

Tra le pareti della stanza accanto

tappezzate da mille petali

e dal profumo inebriante dei narcisi

si riuniscono familiari e amici.

Nessuno risponde. Mi attendevano.

O forse desideravano che li avvertissi?

Io sono un uccello migratore

che non si fa annunciare dalle stagioni.

Mi getto nel volo di un indicibile spazio

spalanco le mie ali da un polo all’altro

dell’immaginazione. Coloro che mi attendono

immobili nei loro giardini di statue

come zampilli da monotone fontane

non possono sapere il giorno del mio arrivo

né se sono arrivato. Ma quando m’incontrano sanno

che nel loro più intimo essere porto

la notte e lo spazio divino

dove le stelle sono la luce che respiriamo.

31/01/2022

In questi versi io mi racconto fingendomi poeta e un po’ poesia. Quando scrivo è come accedere a una stanza, in cui la donna amata attende. È a lei che busso come tornando da una lunga assenza e a lei mi rivolgo senza essere spesso capace di comunicare compiutamente il mio stato d’animo o il mio pensiero. Trovo quindi nella stanza vuota solo briciole lacrimose. La poesia è fuggita.

Accade però che essa torni quando meno la si aspetti, non soltanto al poeta ma a coloro che si accostano ai suoi versi e a chiunque senta l’esigenza di un mondo più luminoso dove anche il dolore e la morte portano il segno della bellezza.

Ci sono due luoghi di questi versi in cui la poesia può essere attesa: il primo è la stanza, ancora profumata di narcisi che è il profumo di chi scrive poesie, dove coloro che conoscono il poeta sanno che prima o poi tornerà, l’altro è il giardino che ciascuno porta in sé ornato di statue come i loro pensieri, e dove aspettano immobili come fontane che zampillano, perché c’è sempre nel cuore di ciascuno un giardino con fontane, che attende un poeta che le canti.

Ma il più folgorante è l’incontro inatteso, quello con un verso o con un’immagine, che all’improvviso trascina il lettore nel cuore della notte per rivelargli la visione dello spazio divino in cui le stelle sono la luce del respiro umano.

Racconti: Valeria Bianchi Mian: VALITUDINE

VALITUDINE

Sto arrivando al termine, già intravedo laggiù una Z, la meta nel mio piccolo viaggio Dizionario personale. Per ricominciare, magari. È un gioco tra me e me stessa, magari utile anche a voi, trovate il resto cercando hashtag #V#ilmiovocabolario.

Valitudine è la connessione con il mio nome. Da ragazza schifavo Valeria, avrei voluto chiamarmi Sibilla o Nereide o Diana o Eva…

Nomi mitologici, insomma.

Per darmi un tono.

O perché sono da sempre una sognatrice, una tipa fantasy, una storyteller.

Crescendo ho accolto l’idea che nel mio nome ci fosse in effetti un seme donato, un regalo delle fate, un po’ come nella dote DNA.

Fanne quel che vuoi, del nome, ma noi nella culla mettiamo questo strumento del Bagatto.

Poi vedi tu.

Ave, Vale!

Valitudine è cura Temperanza, quattordicesima carta dei Tarocchi, è la mediazione del qui e ora, è spirito giocoso, Ariel va nel vento, è Rileva-trice di analisi del senso, è tutto l’anagramma dell’anagrafe.

Mi piace il mio nome, mi dà forza. Unito al Bianchi si mostra un po’ lunare, traccia una via d’Albedo. Il Mian – che in cinese rimanda alla stessa luna e al bianco cotone – è il tocco finale matrilineare, di fatto.

Insomma, questa sono io, vi offro una traccia, e voi come siete messi con la cura del vostro nome?

Racconti: Il denaro non puzza, di Cinzia Perrone – Autrice

Il denaro non puzza

L’imperatore Tito venne definito da Svetonio “delizia del genere umano” per la sua indole generosa e la dedizione nei confronti di cittadini in difficoltà. Ad esempio, nel 79 d.c., dopo la terribile eruzione del Vesuvio, contribuì con i suoi fondi privati ad aiutare le popolazioni campane sofferenti. Carattere completamente diverso da quello del padre,Vespasiano, il fondatore della dinastia Flavia, descritto da Tacito come avaro e certamente molto più accorto nella gestione del patrimonio pubblico e privato. Vespasiano, salito al potere nel ’69 dopo quattro anni di ininterrotte lotte, si trovò costretto a riesumare vecchie tasse per rimpinguare le disastrate finanze dell’impero e mantenne lo stato romano in pace per nove anni, anche per evitare spese insostenibili.

Insomma, padre e figlio erano separati da due caratteri completamente diversi ed un celebre episodio rese ancora più evidente questa divergenza. Oltre alla reintroduzione di vecchie tasse, Vespasiano ne creò anche delle nuove, tra cui la famosa centesima venalium, imposta versata dai possessori di orinatoi: l’orina, infatti, assicurava una discreta rendita dato il suo utilizzo per la concia della pelli, ecco perché l’imperatore ritenne giusto incamerare un guadagno dai privati che si procuravano una tale materia prima senza spendere praticamente nulla. Tito non prese bene questo incasso così poco nobile e non mancò di farlo notare al padre, ma Vespasiano, avvicinando al naso la prima moneta ricavata da tale imposta, la odorò ed infine disse “non olet” ( “non puzza”) espressione poi tramandata nella nota formula “pecunia non olet” (“il denaro non puzza”).

La frase è diventata il motto di coloro che intascano soldi in maniera più o meno pulita, ma non per questo ci stanno troppo a pensare su, soddisfatti dalla loro ricchezza indipendentemente da come se la sono procurata.

In effetti il giovane Tito si adombrò per una questione puramente d’immagine, non c’era nulla di male nella tassa in sé, non veniva estorta in modo ingiusto, non era incassata sfruttando qualcuno, anzi, una tassazione a privati di tal genere dovrebbe essere d’esempio per i governanti d’oggi. Già, pensiamo al presente, quanti soldi “poco profumati” girano nella nostra economia?

Amo l’Autunno

Amo l’Autunno

Le Attese Di Carta

Amo l’autunno, quando la luce si attenua ed ogni sfumatura si riscalda. Ritrovo, intorno, il bruno dei tuoi occhi che, assorti, si perdono nei miei. Un vento nuovo gioca tra le ciglia e avvolge la mia carne, in vorticose spire. È in quell’abbraccio che sento le tue mani mentre tra i capelli si insinua ogni sospiro. Ed altri occhi ed altra pelle non desidero, ne’ altre braccia, ne’ respiro.

Immagine personale 
https://youtu.be/UQlFOX0YKlQ