Pier Carlo Lava: Un percorso tra commercio, marketing e passione per la comunicazione
Dal settore commerciale e marketing al mondo della consulenza e del blogging
La mia carriera lavorativa si è sviluppata nel settore commerciale e marketing, un ambiente dinamico e stimolante, capace di offrire sfide quotidiane e opportunità di crescita continua. Questo mondo mi ha affascinato sin dall’inizio, non solo per la sua natura in continua evoluzione, ma anche per il forte impatto che ha avuto sulla mia crescita professionale e personale.
Lavorare in questo settore significa non conoscere la routine: ogni giorno è una nuova sfida, ogni momento richiede adattabilità, intuizione e competenza. Il commercio e il marketing si fondano su un mix di organizzazione, metodo, psicologia, dialettica, creatività e improvvisazione, tutti elementi che distinguono i professionisti più abili sia nelle vendite che nelle strategie di comunicazione e branding.
Spesso, guardando indietro, ci si chiede se si rifarebbero le stesse scelte. Molti, potendo tornare indietro, sceglierebbero strade diverse. Personalmente, non cambierei quasi nulla del mio percorso: rifarei la stessa scelta con la consapevolezza che, per natura delle cose, ogni esperienza vissuta sarebbe comunque unica e irripetibile.
Se c’è una cosa che forse modificherei, è il tempo dedicato alla famiglia. Con il senno di poi, avrei voluto concedere più spazio agli affetti, bilanciando meglio le esigenze professionali con quelle personali. Il lavoro mi ha dato molto, ma è altrettanto importante riconoscere il valore del tempo condiviso con chi ci è più caro.
Oggi, con l’esperienza maturata, continuo a coltivare la mia passione per la comunicazione e l’informazione attraverso il mio ruolo di blogger e consulente, contribuendo con analisi, riflessioni e contenuti su Alessandria Today e altri progetti editoriali. Perché, in fondo, il sapere e l’esperienza acquistano valore solo quando vengono condivisi.
Abrí la segunda carta de Margherita Re, estaba fechada en Paesana, en agosto de 1924. Casi en los días que se marchaban sus dos hijas. Esta vez la letra era ligera, rápida como si mostrara una furia ante la vida desde aquella aldea al borde de Los alpes.
“Dos de mis hijas se marchan a América, estamos en el año 1924 y aún las mujeres no podemos votar. Una frase del Papa Pio X en 1905 nos ha condenado y lo dice todo: «no electoras, no diputada, porque todavía hay demasiada confusión para los hombres en el Parlamento. La mujer no debe votar, sino votar por un alto ideal del bien humano […]. Dios nos proteja del feminismo político”.
Y el fascismo no pienso que lo hará ya jamás, no nos dará los derechos que nos corresponden ¿qué será de la vida de María, la única hija que me queda aquí?” Margherita Re.
“Quieren más que sus brazos, sus lomos”(1) La frase de Teresa Re flotaba en el ambiente. La última charla con su hermana Domenica mostraba esa dificultad para convencerla que marcharan. Quedaban pocos días para su boda y ese si de su hermana ya cerrado y con reparos, llevo a Teresa a caminar por la senda que veía desde hace años ir a Domenica. ¿Qué habría detrás de esa gruta? Teresa 8 años más joven que ella, escuchaba radio, le gustaba estar al tanto de las noticias y sabía que el gobierno de Mussolini recortaría los salarios a las mujeres un 50% en las fábricas. Ellas dos bajaban caminando hasta Paesana a trabajar a una de ellas. Nada bueno venía con este gobierno.
“Nos quieren para tener más hijos” —se repetía. La frase la usaba una compañera del trabajo. Hasta que llego la carta de Chiafredo y luego de Antonio Re y convinieron en casarse.
¿Casarse con un primo? Ya no le torturaba esta idea. Ya no le molestaba más que esta continúa insistencia en que las mujeres debían estar en su casa, tener hijos, y casarse muy jóvenes. ¿Y si cerraban la emigración? Y si, Mussolini ¿no dejaba a nadie salir? Pero su futuro marido había llegado hace dos días con otros dos. Tres mujeres se casarían y una cuarta Domenica se marcharía con ellas. América por más difícil que fuera no la imaginaba como una tierra de tan solo mujeres para traer hijos por orden del Estado.
Sus ojos grises se toparon con otros del mismo color. No lo había visto. Salió de su ensimismamiento. Era un lobo, mayor, le miraba fuera de la cueva. ¿Hasta aquí venia mi hermana estos años? Saco unos caramelos de su falda y se los dio. Aquel goloso unto su mano con la lengua.
¿Qué hacer? —dijo en voz alta, como si su compañero comprendiera su idioma. El lobo movió la cola y con su pata arrastro el barro que se formaba con el agua que caía de la cueva y marco una redonda, luego atravesó con la pata uniendo la parte alta con la baja.
¡El mundo es redondo! —exclamó Teresa. Esa era la clave, donde vivieras, tu vida sería una práctica de amor. No quedaban dudas, decidió despedir a su amigo pero antes canto una suave canción en piamontés
¿Dónde has estado? —pregunto Domenica. Teresa prefirió mantener el secreto de su hermana. Y puso la radio. Un parte de las noticias les helo la sangre: hoy 16 de agosto, en Roma han encontrado el cadáver descompuesto de Matteotti. Una mezcla de indignación y miedo recorre el país (1).
Decidí abrir la tercera carta de Margherita. Era triste, de cierta desazón, fechada en 1930. Solo tres líneas:
“Hoy han aprobado los fascistas la ley del Uroxidio. Con ella cualquier marido con ganas de revancha le permite castigar a su mujer. Mis dos hijas están bien y casadas con dos maridos que las aman, pero, sé que ya no las volveré a ver”. Margherita Re.
(2) Giacomo Matteotti (Fratta Polesine, 22 de mayo de 1885–Roma, 10 de junio de 1924) fue un político socialistaitaliano, famoso por su firme oposición al fascismo italiano incluso después de que Benito Mussolini tomara el poder tras la Marcha sobre Roma, para lo cual Matteotti aprovechó su condición de parlamentario a fin de denunciar la violencia del régimen y su manipulación de las elecciones. Matteotti fue secuestrado el 10 de junio de 1924 en Roma, y semanas después se encontró su cadáver en estado de descomposición (el 16 de agosto). Se sabe que fueron militantes fascistas los que lo secuestraron y asesinaron, pero nunca se demostró que fuera el mismo Benito Mussolini quien ordenara su muerte. Tras la Segunda Guerra Mundial y la caída del fascismo, Matteotti fue homenajeado como político luchador que, a pesar de su intimidación por las camisas negras, nunca calló su deseo de democracia.
A los 8 años leí La Biblia (una espléndida colección de mi abuela de 10 tomos ilustrada) pero no me hice religioso, luego El Quijote y una biblioteca entera propiedad de mi Tia Estela que devore en mi exilio. Mis padres se habían divorciado y mi alimento espiritual era la rutina del colegio (¡que horrible repetir sandeces!) y mis dos abuelas italianas que me sumergían en relatos sobre las vidas paralelas de sus familias en Los Alpes. Del colegio solo tengo un record Guinness, me enviaron a izar la bandera en un mástil de casi 100 metros y rompí el alambre que elevaba el símbolo patrio, desde aquel día… sigue sin solución el déficit de bandera.
Durante aquel exilio mi única amiga era mi prima hermana Monica, escritora igual y soñadora. Bueno yo soñador y ella escritora.
Siempre pensé que sería escritor, lo que ocurre es que viví extraviado hasta los 50 años. Fui ayudante de albañil, vendedor de tonterías varias, guardia urbano, agricultor de temporada, friegaplatos, modelo de desnudos para dibujantes, traficante en pequeña escala de la Mafia griega, profesor de El Capital de Carlos Marx muy joven en la Universidad, empresario y profesor de niños y jóvenes en mi trabajo actual.
Y el extravío durante aquellos años me llevo de regreso a mi cualidad intima, contar y escribir historias como lo hacían mis abuelas y pensar sobre la sociedad y desvelar sus artificios ideológicos. Con lo cual… he regresado a la pasión que nunca abandone.
Y les invito a juzgarme por esa esencia, personal, efímera, sutil, ambivalente y compartir mi oficio de cultivo de la inteligencia y la memoria.
Si alguien es responsable de este avatar, diríjanse a mis dos abuelas: Francesca & Domenica
Milton M 02 – Il martedì include la tentazione? Inserito da J RE CRIVELLO il 3 OTTOBRE 2022 Di j re crivello Milton M ha chiamato sua madre, era martedì, voleva sapere se l’altra parte avrebbe detto: sto bene! E la sua prima reazione è stata che ha avvertito una risposta annunciata, alla quale non ha improvvisato e ha detto qualcosa del tipo: —Questa mattina a Barcellona vuole piovere ma non osa. Abbiamo una siccità… “Piove qui tutti i giorni”, rispose sua madre. Milton era già rotto, erano le 8 di sera e la testa gli faceva un po’ male per il lunedì e la sua festa sessuale, e ora era davanti all’altare dell’autocontenimento, gli passò per la testa come una raffica quel giorno in cui erano a messa e sua madre indossava un velo. Guardò i santi e le loro gesta. Milton era affascinato dalle facce tristi di ogni talpa. La sua reiterazione nel dire che questa vita era formaggio e pane tostato, al massimo a piedi nudi e uscendo da un vestito da vergine gli dava colore. “Ma perché sono tutte vergini?” Poteva chiedere a sua madre. “Non hanno avuto contatto fisico”, avrebbe risposto. Milton in quegli anni era un ragazzino assente da tutto, tranne che dal contatto fisico. Per un po’ ha dormito con una zia in un grande letto e quelle notti gli sembravano molto lunghe. Ricordava persino il rituale, si toglieva i vestiti, indossava una camicetta e poi una camicia da notte, ogni sera una diversa, poi si metteva a letto e lo chiamava. Milton è entrato nella cuccetta e una serie di movimenti si è scatenata fino a quando il russare di Maray G gli ha permesso di vivere mentalmente le avventure della giornata.
Sei qui? disse sua madre. “Sì,” rispose, “è perché mi sono ricordato di zia Maray.” “Tua zia era una santa, andava in chiesa ogni settimana e faceva opere di beneficenza”, ha detto sua madre. Milton M è stato in grado di associare le Vestali della sua infanzia alla messa e si assomigliavano. Da cui dedusse che era vergine e chiese: — La zia è sposata? — No, diceva sempre che sarebbe rimasta a vestire i santi — e così è stato. Milton per capriccio del destino era andato a letto con un santo, il suo destino lo aveva collocato all’interno del territorio dove il sesso è un elemento infido. Diciamo che è nascosto, ma persiste. Anche sua zia Maray era una donna molto bella. Si vestiva con colori vivaci e sì, indossava strati che si toglieva a seconda del calore dell’ambiente. Le sue gambe rosee erano un silenzio che gli uomini avvertivano ma non osavano insinuare un momento folle in sua compagnia. Era una vestale, una vera vestale della chiesa ma ferma e rosea tra i vivi. — Zia Maray è andata dal dottore? chiese Milton M. “Certo, come tutti gli altri!” Visitavo questo Fernandez da Pristina Street. Quel signore lo ha curato per tutta la vita, era un medico così bravo che… Sua madre si fermò, sembrava che qualcosa non andasse e disse: voi lo pensate? “Il mondo delle donne single è un mistero materno”, ha risposto Milton. “Vieni a pensarci bene”, continuò sua madre, zia Maray aveva qualche anno di mal di testa e andava spesso dal dottore, e noi a casa le consigliavamo di consultare qualcun altro e lei resistette. Milton aveva decifrato un enigma, ma era legato a quelle notti in cui dormivano insieme, forse alla loro intima gelosia unita a certi eccessi. Davanti al quale gli apparvero all’istante le vestali mariane della chiesa e poté intuire:
ci sono devozioni che includono il purgatorio e la tentazione
El escritor y Dios -20 ¿Somos llaneros solitarios? Publicado por J RE CRIVELLOel OCTUBRE 14, 2022 by j re crivello Mal comienzo, fuera llueve y en la península de la nube en la que vivo se dan recortes. Es decir la tormenta reduce mi casa y descarga allí debajo. Y… tuve la feliz idea de visitar a Dios. Le encontré sin trabajo, abandonado a la lectura de un comic extraño y vil: El Llanero solitario. En esa aventura la relación entre el vaquero y su compañero indio parece un capricho del destino. Debo confesar que los hombres no cabalgamos juntos con otros masculinos, a lo sumo aparecemos en escenas de cerveza y partidos de fútbol fabricados en la factoría de Hollywood. Pero esta relación con Dios, con el poder y este italianizado escritor eran como una novela, al verle, dije: —Día espasmódico ¿no? Mi nube descarga encima de Barcelona y los turistas ya no sacan sus tarjetas para comprar recuerdos, fiebres de diseño y algún que otro ruido lumbar que ellos le llaman sexo, es la Pandemia que los deja en sus casas —agregué. El me miro, y señalando al vaquero que aparece en la revista y su compañía dijo: —Estos dos me gustan porque hace 30 años en los colegios de curas, pasaban en un cine pequeño sus aventuras después del rezo. Y me causa mucha risa ver matar con balas de plata luego de cantar el Angelus cinco minutos antes. —Serian tiempos de sueños y abstinencia –dije —En el Cielo siempre nos abstenemos, pero los cómics de la tierra están saturados de golpes, canalladas y encuentros de serena elegancia —dijo Dios sin reprimirse —De ¿serena qué? –pregunte, por aquella expresión tan fabulosa para un escritor o un moralista pero tan alejada de la vida terrenal. El abandono la revista del Llanero, y dijo: “el consumir atrevido, del poco tiempo de vida allí abajo, nos lleva hasta esa puerta doble, la del Cielo y el Infierno. Si practicaran la serena elegancia pasarían por esta sin ni siquiera hablar conmigo”. — ¿Y porque lo hacemos? -pregunte —El diablo, existe el diablo. Mientras meneaba la cabeza para agregar: un señor rabioso de ego, deseos envidia y saludable creatividad que nos aproxima a perder la elegancia. Estuve a punto de referir que no creía en ese tipo, ni le había visto, ni sabía si existía. El presencio mi desvelo, aunque bloquee mi pensamiento al estilo de los magos, pero fui lento y estaba en sus manos. Y repitió de manera pausada: “mira, allí está” No pensé que el Diablo caminara cerca del Cielo, pero pude ver un señor de gabardina gris, cara de resfrío de verano, jersey de mangas y sin pantalón, de tez color rojo anaranjado quien nos miraba. En un gesto rápido e inocente levante la mano y le salude. Desde aquella distancia él sonrió e inflamando los ojos pudo crear un pastel gigante del que escapaban jovencitas. Dios se abstuvo de decir algo, yo solo pude referir: “Mierda” y la nube del fenómeno estallo en un violento tifón. ¿El Diablo nos acompaña ante los deseos de sueños, de vicios, y de crestas brillantes?
Para hablar de los hombres nadie mejor que un hombre o… mujeres. La serie se compone esta semana: Hombres a la antigua, Hombres y fé (los ayatolás), Hombres y Dios, Hombres y mitos de maldad: Sauron, Hombres blandengues, el fin de la civilización de los hombres. Alguno de estos textos no saldrá… Buen lunes j re.
“La casa de John Deaf era rarísima. Quiero decir que siempre hubo casas piojosas en el barrio, pero ninguna como la de John Deaf. . Para empezar, no había una puta mierda; ni muebles ni nada de eso. Nada en el suelo, ni siquiera linóleo… (pág.113, Irvine Welsh, Acid House)
No van a gimnasia, ni menos a yoga. Yo voy a yoga con 67 y solo hay otro de mi edad, y un tipo joven. Lo demás, glamorosas mujeres o no tanto que quieren “estar a la onda”. Los hombres de 60 para arriba son señores de la petanca, de contenidos de poca cultura y se les mantiene en la tierra hablar de sus achaques, protestar por todo y votar al PSOE como si fuera una religión.
No he visto a ninguno de estos tipos con un libro en la mano, aunque más no sea para quitarles el polvo. Si me pongo a hablar con ellos, los temas son tan remanidos que me aburro a muerte. Son más interesantes las generaciones de los 50 años o los 30/40, por lo menos hablan de otros deportes que no sean el futbol, pero pocos de política o de cultura. No sé por ejemplo, temas como: “he leído un ensayo sobre el medio rural”, o “las mujeres en Irán están jodidas”, o “la instalación de paneles solares en las casas”.
De eso he hablado con mi compañera de 50 de cerámica o el profesor de 40. Son temas actuales. Parece que los hombres de la casa de John Deaf por edad, casi igual, hubieran abandonado sus destinos. ¿Ya no hay estaciones intermedias?
Son de mi misma edad, yo fui hippie. ¿Qué hacían ellos en esa época? De mi lista de amigos solo encuentro dos que podría hablar de temas variados. ¿Y si hacemos una fosa y los empujamos para luego taparla?
23 ottobre – Trisobbio (AL) – Fiera Nazionale del Tartufo Bianco
Degustazioni guidate nelle cantine storiche, mercato di tartufi del territorio, raccolti nella Tartufaia di Trisobbio, piatti tipici e vini locali per la quarta edizione nazionale della Fiera Nazionale del Tartufo Bianco “Tarsobi Tartufi & Vino”. Per maggiori informazioni: www.comune.trisobbio.al.it
Mi è capitato un episodio curioso che vi voglio raccontare. Era tanto tempo che volevo visitare la Spagna e finalmente ho approfittanto di questo fine settimana libero per un breve viaggio a Barcellona.
Appena arrivato ero così eccitato che ho iniziato a salutare tutti quelli che incontravo. Ad un certo punto ho visto un meraviglioso banco di frutta e rivolgendomi al fruttivendolo gli faccio: ‘Salve signore, lei non immagina come sono eccitato di visitare la sua città: non vedo l’ora di conoscere i membri della Sagrada familia, di assistere ad una partita della vostra straordinaria squadra al Camp Nou, di vedere le opere di Gaudì e di Picasso, di vivere l’ebrezza della vostra vita notturna… Inoltre ammiro il vostro buon umore e il vostro orgoglio catalano’.
Dal momento che il fruttivendolo mi guardava esterrefatto, io mi sono reso conto che gli stavo parlando in italiano: ‘Oh, escusas, escusas hombre. Non imaginas como soy entusiasmado, como soy contento de encontrar los membros de la Sagrada familia, di asistir a un match de futbol de vuestro extraordinario equipo, de ver las maravvillosas operas de Gaudì e de Picasso, de vivere la movida, la vida nocturna, Olè! Ademàs yo admiro el vuestro buon humor y el vuestro orgullo catalano!’.
Niente. Il fruttivendolo ancora esterrefatto. A quel punto io: ‘Oh, che stupido, come ho fatto a non pensarci prima? Stavo parlando castigliano! Chiedo umilmente scusa: parto subito con il catalano…’
Stavo già per ritradurre il discorso quando lui mi fa: ‘Ma che minchia dici? Aricchiuni! Test’ri cazzu! Figghiu ri buttana! Cuinnutu! E’ megghiu ca ti stai mutu! Ietta sangu! Cugghiuni! Pezz’i mieidda! Scemunitu! Sucaminchia! Babbu! Non ci scassari a minchia! Picchì non t’ammazzi? Và rumpiti i cuoairna! Rugnusu!’
E niente! Anche questa volta il navigatore mi ha giocato un brutto scherzo: sono finito a Barcellona Pozzo di Gotto. Peccato! Posso però garantire che anche qui le arance sono squisite.
A seguito delle roventi polemiche che ho suscitato con i miei recenti post(s), ho deciso di intraprendere delle iniziative simpatiche e divertenti, che permettano di riappacificare gli animi.
Per esempio, sapete tutti che su Facebook sono molto di moda i gruppi del tipo Sei di… se…: Sei di Parigi se…, Sei di Amsterdam se…, Sei di Strangolagalli se…, Sei di Femminamorta se…, Sei di Vergate sul Membro se…
Anche io ho dato il mio modesto contributo con i seguenti gruppi da me modestamente fondati:
Ecco cinque oggetti contenuti in tre differenti case. In quale casa abita una famiglia tradizionale?
CASA A: 1) pentola multiuso acciaio inox capienza 20 litri; 2) fucile a pompa per legittima difesa; 3) poster dell’AC Milan; 4) parabola Sky; 5) parabola del buon samaritano sul comodino della camera da letto
CASA B: 1) hamburger vegana in frigorifero; 2) vibratore turbo diesel 380 cavalli con telecomando per la regolazione a distanza della velocità; 3) libro di poesie per bambini; 4) abat jour stile liberty; 5) pallone Super Santos
CASA C: 1) gabbietta 60×80 con lettierina di fieno per criceti, e criceto incorporato; 2) custodia per sigaretta elettronica; 3) libro di Giampaolo Panza; 4) bersaglio con freccette; 5) foto di Goebbels sul caminetto
Dev’essere la calma piatta che si addice a chi non è mosso, ma sa muovere; che non si scompone ma osserva chi si increspa di conseguenza, con dramma ed esibizione. Potremmo descrivere gli estranei alla calma piatta come esseri dotati di un groviglio di arti e lembi inutili che scuotono con passione di bestia sottomarina.
A volte la calma piatta vorrebbe potersi scrollare anche da sé stessa, forse presa da noia, per tremare con quelli che amano tremando, urlando, o che urlano dicendo di amare; ma non sa. E se lo fa è una menzogna che compiace. Perché la calma piatta è un corpo unico che si riduce, ridimensionando il proprio confine ad un profilo essenziale, quello di un solo arto. Come in un processo di labor limae dell’essere che perseguita maniacalmente la sua riduzione, ed esiste davvero vivo nella forma più indispensabile, quella che raggiunge senza grida di piacere o scompenso, senza decorativismi delle emozioni o desideri socialmente utili.
Può apparire crudele quella calma piatta che trova libertà nel minimalismo estremo delle espressioni, ma è solo un nome la crudeltà, coniato da chi non sa dare nome all’atarassia irraggiungibile, che sconvolge, e non può che essere immorale ai suoi estranei.
Quegli arti che per incomprensione si agitano (overplay) sono fatti di fotoromanzi, tagliuzzati e incollati come decoupage, con l’illusione putrescente (di essere importanti) che ne è collante.
La calma piatta invece pare capace di ridimensionarsi anche dentro la verità che turba, attraverso la vanità di essere vana. Con l’orgoglio di essere priva di spigoli e solidità, con sembianze desaturate dal desiderio di unicità e dai sentimenti ostentatori. È una celebrazione la sua forma ripulita, non è mutilata, né priva di qualcosa, è solo sintesi, sintesi di sé stessa.
Adesso non ricordo più nemmeno il tuo viso, chissà se l’hai conservato da qualche parte, prima di spogliarti anche di quello. Rammenti?
Lo immagino infilato in modo frettoloso dentro una fessura del buio, forse a tappare quel buco che ti permetterebbe di sbirciare aldiquà, dove sguazzano le persone che ti hanno dimenticato.
Il buio dev’essere confortevole, senza spigoli o incrostazioni sonore; è assenza purissima, priva di grumi del sentire. Probabilmente non vorresti trovarlo mai più quel maledetto buco.
Non so, ho un sogno impossibile che mi prende ogni tanto ed è come una biscia innamorata sulla bocca del mio stomaco. La sento crogiolarsi adesso nel suo veleno dolciastro che non fa male a nessuno, tranne che al mio stomaco. Adoro essere avvelenata ogni volta che, per sbaglio, sopra uno schermo bianco, incontro una G e poco dopo una U, che incorniciano una L e una A inermi, per morire infine in CO. Non so perché ma nel tuo nome vedo la G e la U prima di tutto il resto, ed è proprio in questa follia che nasce il mio sogno.
Se tu, in un momento eterno qualsiasi, dopo esserti destato in modo fastidioso, ti fossi accorto all’istante di uno spiffero maleodorante proveniente proprio da quel buco antico che avevi dimenticato e dal tuo viso appallottolato lì dentro nel tentativo vano di tapparlo, e se appunto tu, che non sei più davvero qualcosa, in un gesto curioso, un po’ folle che non mi spiego, lo avessi rimosso, quel viso di tela, aperto e poi indossato, ti fossi poi affacciato per un millisecondo soltanto a sbirciare il nuovo lembo di luce odiosa che porta il puzzo di cose vive (specialmente di biancheria); e se il caso mi avesse spinta a passare proprio in quel momento, ortogonale alla traiettoria del buco nel muro grande quanto uno sparo, lungo la parete del corridoio rumoroso in cui transitano i vivi, in cui transito anch’io, proprio adiacente al tuo, e se tu, forse un po’ animato da ricordi scordati, da voci stonate, ti fossi spinto con l’occhio nuovo proprio all’estremo di quella traiettoria, allora forse, ma non dico davvero forse, mentre un battito si fa più forte dietro al mio sterno, forse, proprio in quel momento, che è adesso: spareresti un colpo. Uno involontario, proprio dal foro della tua iride nera, come un fulmine buio – sconvolto e sconvolgente – dritto nel mio occhio transitante che, distratto, non so come era stato colto dalla smania improvvisa di guardare dove non guarda mai nessuno, dentro l’unica piccola crepa di una parete limpidissima.
Stanotte ho saputo che c’eri: una goccia di vita scappata dal nulla. Me ne stavo con gli occhi spalancati nel buio e d’un tratto, in quel buio, s’è acceso un lampo di certezza: sì, c’eri. Esistevi. Mi si è fermato il cuore …
Oriana Fallaci
Scusi signora, mi trovo costretto ad interromperla subito per chiarire uno spiacevole equivoco: io sono Mainato con la maiuscola e non sono un bambino. Cordiali saluti,
Ho deciso di inaugurare una nuova rubrica dedicata alla storia. Devo solo scegliere se intitolarla ‘Pillole di storia’, ‘Voci dal passato’ o ‘Barbero, a noi due’. Vedremo…
Comunque la puntata di oggi è dedicata ad un grande personaggio di Roma antica: Quinto Fabio Massimo. Come è noto egli fu soprannominato cunctatorper la strategia attendista da lui messa in atto nella guerra contro Annibale. C’è da dire che non tutti all’epoca la condivisero. Ad esempio il magister equitumMarco Minucio Rufo la criticò, ma Fabio non ci fece molto caso: non aveva molta stima di uno che insegnava le tabelline ai cavalli.
Il problema fu che Fabio volle sperimentare questa strategia anche nella vita quotidiana. Alle volte capitava che si bloccasse nel bel mezzo della strada, con i carri che si dovevano fermare. “Ehi, cosa fai lì fermo? Vuoi che ti mettiamo sotto?” gli gridavano. E quello rispondeva: “Lasciatemi cunctare”, manco fosse un Toto Cutugno qualsiasi.
In casa poi era anche peggio. La moglie, la signora Massimo (ovviamente era il cognome da sposata) era disperata. Alle volte capitava che chiedesse al marito se preferisse carne o pesce per cena e che la risposta arrivasse dopo due settimane. Non parliamo poi della vita sessuale, un vero disastro: ella si augurava invano che almeno una volta gli capitasse di soffrire di eiaculatio precox (in latino allora si diceva così), ma niente.
Un giorno sbottò: “Non hai nessun rispetto per me! Ti comporti come un dittatore! E poi sono stanca delle tue attese! Chi ha tempo non aspetti tempo! Perché continui a cunctare? Non capisci che se ti ostini ad aspettare senza fare nulla non solo Sesto Pompeo, ma addirittura Decimo Giunio Bruto ti supereranno in classifica?”
E Fabio: “Sei ingiusta con me! Non mi permetti di cunctare, e questo posso anche accettarlo, ma almeno permettimi di temporeggiare! Comunque forse hai ragione, cercherò di cambiare. Il punto è che io…”
“Tu cosa?”
Niente da fare. Aveva ripreso a cunctare. Ormai era più forte di lui.
Questa mattina vado a fare colazione al bar: appena mi vede, il barista mi fa accomodare in uno studio e mi porge un grosso volume pieno di fotografie. “Ma cos’è?” chiedo. “E’ il catalogo delle nostre brioches, signore. Noi teniamo molto al design e non lasciamo nulla al caso. Scelga pure con comodo”. Non c’è stato nulla da fare: ha voluto che lo sfogliassi tutto, e sono arrivato tardi al lavoro.
Pausa pranzo: decido di prendere un kebab al volo. Il kebabbaro mi illustra con dovizia di particolari la sua concezione di cucina fusion, un mondo di sapori in cui tradizione e innovazione si incontrano. Sostiene anche di avere fatto uno stage da Carlo Cracco e di puntare con decisione alla terza stella Michelin.
Vado a prendere mio figlio a scuola, e mi consegna il libretto in cui il professore di italiano ha scritto che mi concede udienza.
Controllo le mail e vedo che il mio amministratore di condominio per discutere della questione della tinteggiatura del vano scala ha indetto un concilio ecumenico.
Stressato da questa giornata, la sera accendo la TV. Su Rai2 c’è il colonnello del Meteo che indica la carta e annuncia: “Piove su le tamerici salmastre ed arse, piove su i pini scagliosi ed irti, piove su i mirti divini, su le ginestre fulgenti”. Passo a La7 e apprendo con stupore che “8 1/2” di Lilli Gruber è diventato “10 e Lode”.
Allora, lo diciamo chiaro e tondo, una volta per tutte: siamo stufi di vivere circondati di megalomani. Cioè, in realtà sono stufo solo io, ma prediligiamo il plurale maiestati’s.
I wrote this for TheWombwellRainbow #PoeticFormChallenge, #Dizan, but I believe that the challenge ended. So, here’s a new form for you. This was great practice, by the way! Try something new!
We write the Dizain in ten lines, with ten syllables in each line. It has a rhyme scheme of ababbccdcd. There is another version with Eight lines: Rhyming: ababcdcd.
Colleen M. Chesebro è cresciuta in una grande città del Midwest. Desiderosa di farsi strada nel mondo, si è unita alla United States Air Force dopo la laurea per girare il mondo e ritrovare se stessa. Ad oggi, quella ricerca continua. 💜 Oggi è una poetessa del Michigan che ama creare poesie sillabiche, narrativa flash e narrativa e saggistica creativa. Colleen sponsorizza una sfida settimanale di poesia, chiamata #TankaTuesday, su wordcraftpoetry.com, in cui i poeti imparano a creare forme tradizionali e moderne di poesia sillabica. 💜 La poesia sillabica di Colleen è apparsa in “Hedgerow, a Journal of Small Poems” e in “Poetry Treasures” e “Poetry Treasures 2: Relationships”, tra cui molte altre pubblicazioni online. Ha anche ricevuto numerosi premi per i suoi pezzi di narrativa flash dagli eventi annuali del rodeo di Carrot Ranch.com. 💜 Colleen ha creato Unicorn Cats Publishing Services per assistere poeti e autori nelle loro esigenze di pubblicazione di libri. 💜 Quando non scrive poesie o crea racconti, la troverai a scavare nel suo giardino o a giocare con i suoi due gatti unicorno, Chloe e Sophie. Quasi tutti i giorni puoi trovarla mentre scrive poesie su wordcraftpoetry.com. 💜
Colleen M. Chesebro è cresciuta in una grande città del Midwest. Desiderosa di farsi strada nel mondo, si è unita alla United States Air Force dopo la laurea per girare il mondo e ritrovare se stessa. Ad oggi, quella ricerca continua. 💜 Oggi è una poetessa del Michigan che ama creare poesie sillabiche, narrativa flash e narrativa e saggistica creativa. Colleen sponsorizza una sfida settimanale di poesia, chiamata #TankaTuesday, su wordcraftpoetry.com, in cui i poeti imparano a creare forme tradizionali e moderne di poesia sillabica. 💜 La poesia sillabica di Colleen è apparsa in “Hedgerow, a Journal of Small Poems” e in “Poetry Treasures” e “Poetry Treasures 2: Relationships”, tra cui molte altre pubblicazioni online. Ha anche ricevuto numerosi premi per i suoi pezzi di narrativa flash dagli eventi annuali del rodeo di Carrot Ranch.com. 💜 Colleen ha creato Unicorn Cats Publishing Services per assistere poeti e autori nelle loro esigenze di pubblicazione di libri. 💜 Quando non scrive poesie o crea racconti, la troverai a scavare nel suo giardino o a giocare con i suoi due gatti unicorno, Chloe e Sophie. Quasi tutti i giorni puoi trovarla mentre scrive poesie su wordcraftpoetry.com. 💜
Five Simple Steps to Developing Your Leadership Skills
Become a better listener. Influential leaders are active listeners who build on criticism and advice. Additionally, attentive listeners can detect non-verbal signs. If you’re looking to improve your listening skills, consider taking an online leadership course.
If you’ve ever watched someone who struggles to listen, you may have noticed that they are frequently preoccupied, don’t pay attention, and are quick to fill the quiet with their own thoughts. As a result, you can find yourself at a loss for words or unprepared to react in such circumstances. In these situations, practical listening abilities will enable you to handle conflict, interact with people, and build bonds with them.
Effective listening is a skill that can only be learned via emotional self-control and empathy. This implies that you must disengage from your emotions and concentrate on the other person. It would be ideal if you made an effort to put yourself in the other person’s position and listened to them without passing judgment.
You may grow as a leader by passing down responsibility and power. You may avoid becoming overwhelmed by work and have more time for other essential duties. It’s interesting to note that delegating raises job happiness. Four studies found that when tasks were outsourced by managers, workers were more pleased. All facets of life can be explained by the board’s fundamental logic.
You must be aware of the abilities and passions of your team members in order to allocate responsibility successfully. For instance, whereas some people enjoy social duties, others enjoy gathering information and writing reports. Similar to this, brainstorming meetings and policy creation should include those who like personal engagement. By doing this, you may make use of their interests and skills. It is advisable to start at the lowest level and work your way up when distributing power. Delegation prevents a chain of responsibility and referrals via various groups and departments, which boosts efficiency and effectiveness.
You may acquire the abilities you need to lead more successfully by taking an online leadership course. Naturally, this kind will assist you in growing your self-awareness and self-confidence, two traits that a strong leader must possess. Additionally, it will get you ready for a day when people will look to you to set an example.
Look for short courses that concentrate on particular leadership topics to help you strengthen your leadership abilities. You may get the information you need to become a better leader, for instance, by taking brief courses in communication, leadership and management, HR management, and soft skill development. These fast online courses might assist you in picking up new abilities rapidly.
It may seem challenging to develop your decision-making abilities as a leader, but there are actions you can take to make more rational choices. Making an assessment of your circumstance is the first step. Consider what the situation now is lacking, what may be improved, and possible solutions. Once you have this knowledge, you may start coming up with solutions on your own.
Second, you need to be able to recognize your emotions and communicate them in constructive ways. This is significant because feelings may influence choices. To keep their emotions from clouding their judgment, leaders must also possess emotional intelligence. You must also be conscious that you may occasionally require the advice of others and that not all of your decisions will be your own. To make the most excellent choice for the team, you should encourage team meetings and solicit information from others.
Il prete di Carloforte, Don Antonio Moresco, viene trovato morto nella sua abitazione, tutto lascia pensare ad una caduta dalle scale, come afferma la relazione del medico legale. Il commissario Alvise Terranova, da poco tempo rientrato a Carloforte, non è convinto che si tratti di un incidente. Il giorno prima era stata trovata una scritta “la chiesa è in pericolo” sul muro della chiesa e in paese molti fedeli non erano contenti di Don Antonio, al punto che era stata organizzata una petizione per allontanarlo. Molte cose non quadrano ed il commissario Terranova è convinto che la morte del prete non sia stata una disgrazia. Il ricevimento di una lettera anonima, con l’indicazione del presunto colpevole, lo convince che i suoi sospetti sono giustificati e che l’indagine deve proseguire perché si tratta di omicidio. Ma non crede che il colpevole sia quello indicato nella lettera, crede che la verità sia ben diversa.
Un libro con una trama complessa, ben costruita, un finale inaspettato che affronta temi molto delicati e purtroppo molto comuni. Il testo prevede continui inserti della lingua reale parlata a Carloforte, che caratterizzano il racconto e amplificano l’efficacia dell’ambientazione. Il racconto del giallo vero e proprio include tutte le trame politiche, tradimenti, storie segrete che in realtà sono di dominio pubblico, un vulcano in eruzione di fatti e misfatti imprevedibile per quello che è da tutti considerato come un paese tranquillo dove non succede mai niente. E proprio tra queste storie segrete che sarà possibile per il commissario Terranova trovare quei piccoli appigli su cui fondare le sue ricerche che lo porteranno alla soluzione del caso. Terranova è un personaggio dalle intuizioni brillanti, appassionato di Jazz, di Tom Waits e delle buone letture, un poliziotto sensibile che sa quando affidarsi al cuore e mettere da parte la razionalità.
Titolo: Superficie Autore: Olivier Norek Editore: Rizzoli Traduzione: Maurizio Ferrara
Noémie Chastaine, poliziotta della squadra antidroga parigina, durante la cattura di un pericoloso latitante, viene ferita al volto in modo devastante e permanente. Dopo una lunga degenza, Noémie toglie le bende dal suo viso. I contraccolpi psicologici sono fortissimi, non riesce ad accettare il suo volto, non può tenere in mano la pistola, fallisce le prove al poligono per essere reinserita al suo posto di capo squadra. Viene lasciata dal fidanzato, poliziotto come lei. Anche lui non riesce a superare l’orrore di quel volto deturpato e preferisce fuggire piuttosto che aiutare la fidanzata a sconfiggere i suoi demoni. Noémie viene trasferita nella provincia dell’Aveyrone, nel paese inesistente di Avalone, con il compito ufficiale di verificare se il commissariato locale deve restare aperto, in realtà è solo un modo, per chi deve decidere il suo futuro, di tenerla lontano dalla sua squadra. Noémie segue la sua indole e non si limita a svolgere i compitini con il minimo sforzo, ma si impegna al massimo in tutte le attività in cui è coinvolta. Avalone si rivelerà un paese molto meno tranquillo di quanto i capi non abbiano fatto credere a Noémie. Improvvisamente dal fondo di un lago artificiale emerge un fusto di plastica con dentro i resti di un bambino. Tutto cambia, sia per Noémie che per Avalone. Un ottimo romanzo, uno dei migliori noir del 2022. Una trama ben costruita, ritmo sostenuto, ma la parte migliore sta nei dialoghi, serrati e diretti, oltre che nei profili psicologici dei personaggi, con le loro difficoltà, fragilità, tormenti e paure, resi con grande efficacia e realismo oltre che con un sottile umorismo, dosato a dovere. Il tema del libro, espresso chiaramente dal titolo, è che la verità per venire a galla deve essere ricercata in profondità, non basta fermarsi alle apparenze, ingannevoli e illusorie. Anche per conoscere sé stessi bisogna scavare a fondo del proprio animo. https://robertoiovacchini.wordpress.com/2022/10/13/superficie/
Titolo: Omicidio a Cap Canaille Autore: Christophe Gavat Editore: Neri Pozza Traduzione: Maddalena Togliani
Marsiglia è una città da sempre nota per il traffico di droga, con bande criminali che si affrontano in una guerra senza fine per il controllo del territorio. La città ha anche nelle vicinanze delle bellezze naturali incontaminate, come le meravigliose coste rocciose a strapiombo sul mare, luoghi adatti per incontri romantici, ma anche per suicidi o cruente esecuzioni. Il comandante Henri Saint-Donat è a capo di una indagine complessa, che mette insieme una grossa partita di droga con un lungo elenco di rapine a furgoni blindati, fino al ritrovamento di un corpo nel portabagagli di una vettura. Tutti gli indizi portano a Marsiglia ad una serie di criminali che comunica tra di loro con messaggi tra telefoni cellulari intestati a nomi di famosi cantanti dell’opera, uno per tutti Maria Callas. C’è qualcuno che vuole vendetta e la vuole portare a compimento a Cap Canaille, in una di quelle scogliere meravigliose vicino a Marsiglia. La donna ritrovata nel bagagliaio della vettura è una famosa rapinatrice di Francia, Mireille de Gounod, appassionata del lusso e grande organizzatrice di rapine. La donna era conosciuta molto bene da Henri Saint-Donat che l’aveva arrestata molti anni prima al termine di una rapina, rimanendone colpito dalla bellezza e dal fascino. L’autore Christope Gavat è commissario della polizia francese, conosce alla perfezione i meccanismi delle indagini e le zone teatro del romanzo, ha costruito questo libro in cui azioni ed indagini si alternano e susseguono senza pause, raccontando sia le gesta e la mentalità dei criminali, sia le fatiche e le debolezze dei poliziotti, tra inseguimenti, indagini e ritmi di vita difficili e faticosi. Il personaggio più carismatico della storia, Mireille de Gounod viene raccontata solo dai ricordi di Henri Saint-Donat, che ha condiviso con lei momenti di vita intensi e toccanti che costituiscono una parte importante della storia.
FIGLIO -E perché, madre, sputi su un cadavere a testa in giù, legato per i piedi alla trave? E non hai schifo degli altri che gli pendono a fianco? Ah quella donna, le sue calze da macabro can-can e gola e bocca di fiori pestati! No, madre, fermati: grida alla folla di andare via. Non è lamento, è ghigno, è gioia: già s’attaccano i tafani ai nodi delle vene: hai sparato su quel viso, ora: madre, madre, madre!
MADRE -Sempre abbiamo sputato sui cadaveri, figlio: appesi alle grate di finestre, ad albero di nave, inceneriti per la Croce, sbranati dai mastini per un po’ d’erba al limite dei feudi. E fosse solitudine o tumulto, occhio per occhio, dente per dente, dopo duemila anni di eucaristia, il nostro cuore ha voluto aperto l’altro cuore che aveva aperto il tuo, figlio. T’hanno scavato gli occhi, rotto le mani per un nome da tradire. Mostrami gli occhi, dammi qui le mani: sei morto, figlio! Perché tu sei morto puoi perdonare: figlio, figlio, figlio!
FIGLIO -Quest’afa ripugnante, questo fumo di macerie, le grasse mosche verdi a grappoli agli uncini: l’ira e il sangue colano giustamente. Non per te e non per me, madre: occhi e mani ancora mi bucheranno domani. Da secoli la pietà è l’urlo dell’assassinato.
Il precedente articolo “Sul concetto di perdono” si concludeva con alcuni versi della bellissima poesia di Salvatore Quasimodo, “Laude”, che alcuni amici mi hanno chiesto di commentare.
Questa lirica riporta alla memoria il tragico episodio di Piazzale Loreto col quale si chiudeva un capitolo oscuro della nostra storia: davvero una brutta pagina che, per il suo barbaro e bestiale rituale, ha indignato anche i partigiani.
Che cos’era successo? Era successo che il 29 aprile 1945 i corpi di Benito Mussolini, di Claretta Petacci e di altri 15 gerarchi fascisti, nella notte, verso le 3:30, furono portati a Milano in Piazzale Loreto e tra le 10:00 e le 11:00 dello stesso giorno sette corpi furono issati dai pompieri e appesi a testa in giù alla pensilina di un distributore di benzina che si trovava in un angolo del piazzale.
I corpi rimasero esposti per diverse ore tra insulti, sputi, oltraggi, lanci di ogni sorta di ortaggi e colpi di arma da fuoco, da parte di una folla inferocita, fino a che, per l’intervento delle autorità militari alleate, non furono trasportati all’obitorio.
Nella lirica il poeta immagina un colloquio tra il figlio morto e la madre, ritratta mentre insieme alla folla infuriata lancia sputi e parole di disprezzo sul cadavere di Mussolini legato per i piedi e appeso a testa in giù alla “trave”della pensilina.
La madre non sputa sugli altri cadaveri e su quello della Petacci orrendamente sfigurato; sputa solo sul corpo di Mussolini che ritiene il principale responsabile dei danni arrecati al popolo italiano. Ma il figlio non accetta questo barbaro vilipendio dei cadaveri e invita la madre a fermarsi, a gridare “alla folla di andare via”.
Ma la madre non dà segni di ravvedimento, non si arrende e giustifica quel suo “anomalo” comportamento in ricordo di un passato di dolore e di sofferenza, ancorché di vile ossequio al Potere, contrassegnato dallo spettacolo di tanti morti ingiustamente giustiziati (di incarcerati e di ammutinati “appesi alle grate di finestre, ad albero di nave”; di eretici “inceneriti”, bruciati vivi sui roghi per ordine della “Santa” Inquisizione; di tanta povera gente sbranata dai mastini per un po’ d’erba strappata dalla terra al limite dei feudi).
E richiamando il figlio alla brutale realtà della Storia e alla impossibilità di un superamento dell’ancestrale legge del taglione, dopo duemila anni di sacrifici in nome di Cristo, non intende in alcun modo perdonare i suoi torturatori e sente dentro il proprio cuore, incoercibile, il bisogno di “trafiggere” il cuore di coloro che avevano trafitto il cuore del figlio attraverso la tortura (“T’hanno scavato gli occhi, rotto le mani per un nome da tradire”).
La parte finale della lirica si apre con la visione di un paesaggio spettrale, a fronte di una raggiunta (provvisoria ma illusoria) “giustizia” (“l’ira e il sangue colano giustamente”) e nella prospettiva di un futuro incerto, governato dalla violenza e dalla paura (“occhi e mani ancora mi bucheranno domani”), senza pace e ancora segnato dal sacrificio di tanti martiri che da secoli vanno incontro alla morte urlando inutilmente misericordia ai loro assassini.
Non importa che tu sia uomo o donna, vecchio o fanciullo, operaio o contadino, soldato o studente o commerciante, non importa quale sia il tuo credo politico o quello religioso; se ti chiedono qual è la cosa più importante per l’umanità, rispondi prima dopo sempre: la pace.
Ma quando finirà questa guerra “scellerata”, come l’ha definita recentemente il nostro Presidente della Repubblica, Sergio Mattarella?
È l’interrogativo che noi tutti, quotidianamente, ci poniamo, di fronte alla brutale aggressione della Russia contro uno Stato sovrano, l’Ucraina, costretta a difendersi -e continua a farlo con portentoso orgoglio- grazie alle armi e agli armamenti inviati dagli Stati Uniti, dal Canada, dal Giappone, dall’Australia e da quasi tutti i paesi europei.
Sono trascorsi ormai più di sei mesi dal 24 febbraio 2022 (giorno dell’aggressione) e ancora non si intravede alcuna via di uscita dal tunnel di questo assurdo ed insensato conflitto.
Certo, la situazione è molto complessa e complicata, se neppure i numerosi appelli alla pace di Papa Francesco, l’autorità morale oggi più alta al mondo, sono riusciti a “piegare” il cuore di Putin e di Zelensky ad una sia pure provvisoria tregua.
E non sarà sicuramente l’intervento di elementi esterni o la “discesa in campo” degli Stati Uniti o della Cina a decretare la fine di tanto inutile ed ingiustificabile spargimento di sangue, giacché senza la volontà delle due forze in campo (Russia e Ucraina), non sarà possibile arrivare ad alcun tipo di pace duratura.
Intanto la pioggia dei missili russi continua a cadere sulle martoriate città dell’Ucraina, tra l’indifferenza e la distrazione dell’opinione pubblica mondiale che ogni giorno è costretta a prendere dolorosamente atto della distruzione di città, di paesi e di villaggi: gravi ed insensati misfatti che, oggettivamente, allontanano e rendono sempre più difficile e problematico il raggiungimento della pace.
La bellissima lirica del poeta cinese Li Tien-Min, nella sua semplicità e brevità, rispecchia l’aspirazione suprema del genere umano alla pace, “la cosa più importante”, da perseguire ad ogni costo, pur tra gli ostacoli e le difficoltà che ne rendono ardua e faticosa la conquista: una lirica, in conclusione, di grandissima attualità; un canto d’amore alla vita, pur nella consapevolezza delle difficoltà e delle amarezze che vanno affrontate e superate con dignità, con fiducia e con coraggio, senza alcun pregiudizio e senza alcuna distinzione di lingua, di genere, di politica o di religione.
Il tema che mi propongo di affrontare, sia pure in maniera sintetica, è se sia la Letteratura ad influenzare la Società e le sue forme di convivenza umana, o se piuttosto non sia la Società ad influenzare la forma e il contenuto della Letteratura e delle arti in genere.
Una questione antica e controversa, rispetto alla quale si potrebbe salomonicamente sostenere che Società e Letteratura siano elementi che si influenzano reciprocamente; se non che la questione è molto più complessa di quel che si immagina e non può essere risolta chiedendoci solo se la Società influenzi il poeta (e quindi la sua poesia) più di quanto il poeta influenza la Società: ciò che, in qualche misura, richiamerebbe alla memoria l’antica “quaestio” dell’uovo e della gallina.
Si può affermare che èla Letteratura ad influenzare la Società quando, attraverso la lettura e l’analisi di romanzi, di poesie e di storie letterarie, si è portati a conformare la propria vita ai principi in essi espressi: principi che però fanno riferimento ad un’altra realtà, la quale esiste all’infuori del ristretto cerchio della famiglia del lettore, dei luoghi da lui frequentati, dei suoi amici e del suo mondo affettivo.
I poemi di Omero e di Esiodo, per esempio, passando per i lirici e i tragici greci, informandoci sul modo di convivere dei Greci e su ciò che essi pensavano, hanno indubbiamente esercitato una grande influenza sulla vita sociale e spirituale del loro tempo. Sono stati questi poeti a sviluppare nuove idee sulla coesistenza degli uomini e ad “inventare” concetti come l’onore, il rispetto delle leggi, il senso dell’amicizia e il Thymòs (quel sentimento/legame spirituale che deve accompagnare le azioni degli uomini, soprattutto in battaglia).
“L’ira funesta del pelide Achille” deriva -per citare un caso famoso- dal fatto che l’eroe greco si sente offeso nel suo onore perché Agamennone gli ha portato via la schiava a lui più cara, Briseide; è questo affronto a provocare la sua Ira e il ritiro dalla guerra, nella quale rientrerà solo per vendicare l’uccisione del suo migliore amico, Patroclo.
Concetti come libertà, uguaglianza e fratellanza (che sono alle origini della Rivoluzione francese) trovano la loro sorgente negli scritti degli “Idèologues” e degli enciclopedisti francesi; ma prendiamo anche un’opera pittorica di Pablo Picasso molto famosa: Guernica, la città spagnola rasa al suolo il 26 aprile 1937 con un bombardamento di aerei tedeschi e italiani.
In quest’opera, il grande pittore spagnolo, attraverso un linguaggio pittorico franto, fatto di immagini di brutale violenza e di morte, “riflettendo” gli orrori della guerra, in qualche modo induce (muove/spinge) l’osservatore (colui che guarda il dipinto) ad una riflessione sulla stupidità e sull’insensatezza di quest’ultima; ad apprezzare i valori della libertà e della pace e a guardare al futuro con occhi nuovi e con la speranza e l’augurio che questo passato, con le sue “nuvole di sangue salite dalla terra”, per dirla col Quasimodo, rimanga solo nella nostra memoria come monito ma anche come invito a costruire un futuro di pace, di giustizia e di democrazia. Ecco, allora, come anche la pittura può influire sulla vita sociale.
Ciò premesso, penso però che l’influenza della Società, della vita sociale e della realtà sulle produzioni artistico-letterarie sia di gran lunga superiore a quella esercitata da queste ultime sulla vita sociale. Io parto, infatti, dal presupposto che l’Arte (la letteratura, la musica, la poesia, la pittura…) sia una delle forme con cui l’uomo conosce la realtà; o, per dir meglio, una delle forme del “rispecchiamento” del mondo esterno nella coscienza dell’ artista (poeta, scrittore, pittore, musicista) e nella sua opera; non si tratta però di un rispecchiamento, per così dire, meccanico o fotocopia, ma dialettico, di complementarità, ricco, vario ed aperto a tutti gli influssi e ad ogni tipo di apporto o di spinta propulsiva proveniente dal mondo esterno.
Nella poesia o nella letteratura, infatti, la vita reale non appare in tutta la sua verità effettuale; il poeta (o lo scrittore) parte, sì, dalla realtà, ma la rappresenta trasformandola in conformità al proprio modo di vedere e di pensare. In questo caso l’opera letteraria va vista come l’espressione e il riflesso dello spirito del tempo, ossia della vita sociale contemporanea. Analogo discorso si potrebbe fare per quanto riguarda, per esempio, l’Orlando furioso, opera nella quale le mirabili trame della fantasia ariostesca sono il rispecchiamento della splendida civiltà del Rinascimento e della sua nuova concezione del mondo incentrata sull’uomo, sul suo spirito critico e sul suo nuovo modo di guardare ai grandi temi della vita (l’amore, la libertà e la felicità).
Quanto detto sopra può valere anche per altri movimenti letterari, come la Scapigliatura, il Verismo, l’Ermetismo… (le cui tematiche sono in qualche misura il riflesso di un particolare e ben determinato periodo storico) o per la complessità del mondo di oggi la quale si rispecchia in vario modo in moltissime opere di letteratura, di poesia, ma anche nel teatro, nel cinema, nella musica e in tutti quei sofisticati strumenti multimediali che la moderna tecnologia mette a nostra disposizione.
In conclusione, so bene che la vastità dell’argomento avrebbe richiesto un’esposizione più ampia e particolareggiata che sicuramente non sarebbe stato possibile “esaurire” in un articolo, il cui scopo, peraltro, vuole essere semplicemente quello di invitare il lettore ad un’analisi dei testi (letterari ed artistici in genere) prioritariamente alla luce e nella direzione del rapporto dialettico tra realtà sociale e produzione artistico-letteraria.
Nella VI edizione del “Premio accademico internazionale di letteratura contemporanea L. A. Seneca” alla giornalista Maria Grazia Di Mario viene assegnato il “Premio Minerva” 2022. La consegna del Riconoscimento, un’opera scultorea realizzata dall’artista Dino Bilancia, è avvenuta il 15 ottobre 2022 durante la cerimonia conclusiva del Premio letterario Seneca, presso il Castello normanno svevo di Sannicandro di Bari. Il Senato dell’Accademia delle Arti e delle Scienze filosofiche ha così motivato la scelta:
In riconoscenza agli Alti meriti per l’impegno e la capacità divulgativa, per l’amore verso la ricerca della notizia, la deontologia e il sapere, spaziando dal giornalismo alla letteratura in modo incisivo e personale e per aver saputo modulare la sua scrittura con toni distesi e accattivanti sulle pagine di narrazione del presente e con piglio innovativo riguardo all’ambito culturale letterario in cui i riconoscimenti ricevuti ne attestano l’ampia validità e il ricco bagaglio di conoscenze.
Premio Minerva 2022 alla Carriera per la sua vasta opera di giornalista e saggista, per la sua visione cosmopolita della notizia e i profondi legami con le origini e la sua storia personale, per il suo carattere entusiasta e la versatile professionalità a cui si devono i successi da lei siglati; per l’acume con cui ha saputo muoversi tra le pagine di quotidiani dalle ormai antiche origini contribuendo al mantenimento della pluralità e all’indipendenza dell’informazione legata alla grande tradizione del migliore giornalismo italiano.
Maria Grazia Di Mario oltre a un folto percorso giornalistico è impegnata in vari settori letterari. Laureata in Lettere e filosofia presso La Sapienza di Roma, ha conseguito il diploma in Giornalismo e Tecniche audiovisive presso l’Istituto Superiore di Giornalismo di Camerino e il diploma in Laboratorio di scrittura per la narrativa, la sceneggiatura e il fumetto. È iscritta all’Albo dei Giornalisti pubblicisti e all’Albo dei professionisti. Corrispondente, inviato, caposervizio, caporedattore, direttore si è occupata di cronaca locale e nazionale, cultura, turismo e spettacolo, economia e politica. Ha fondato case editrici e periodici nazionali e locali. Insegna Giornalismo nelle scuole superiori presso la Dante Alighieri di Roma. Attualmente collabora con le riviste letterarie Fili d’Aquilone, con il blog letterario Alla Volta di Leucade, il quotidiano L’Avanti online e con La Voce di New York. Per l’ufficio stampa dell’Università La Sapienza di Roma (Dipartimento di Studi Europei, Americani e Interculturali) e dell’Accademia Polacca di Roma, si occupa di comunicazione per grandi eventi culturali e letterari. Dirige i magazine da lei fondati http://www.thefilmseeker.it, http://www.sabinamagazine.it e il periodico cartaceo Sabina, la più antica testata della provincia di Rieti e della Sabina. Già vicedirettore del Cinecorriere e caposervizio presso il Radiocorriere TV edito dalla Rai, ha curato l’ufficio stampa delle trasmissioni di Canale 5 per molte trasmissioni tra cui La Corrida, condotta da Corrado. Ha collaborato con testate nazionali quali Il Messaggero, redazione di Rieti e del Lazio, con articoli di grande impatto sociale inerenti la realtà del territorio; Avvenire; L’umanità, occupandosi di economia, politica, cultura e inchieste sociali; Paese Sera, cronaca, politica, attualità.
All’attività giornalistica, affianca quella di saggista e poetessa. Nel 2013 pubblica il saggio Alberto Moravia Il Profeta Indifferente realizzato in sinergia con l’Archivio del Novecento dell’Università La Sapienza di Roma. Il saggio è tra i cinque finalisti del Premio Carver si classifica 2° al Premio Nabokov. Suoi anche il saggio Roma di Moravia tra narrativa e cinema, il libro di poesia L’Attesa Infinita (di recente ha vinto un Premio Speciale ad Abano Terme) e La donna senza testa (vincitore del Premio ArgenPic e del Premio Letterario Mondiale Golden Aster Book). Molte le sue interviste a importanti personaggi del mondo televisivo e cinematografico e a dirigenti Rai, tra i quali Nino Manfredi, Gigi Proietti, Piero e Alberto Angela, Paolo Villaggio, Pippo Baudo, Katia Ricciarelli, Raffaella Carrà e personaggi politici tra quali il Presidente della Repubblica Cossiga. È stata ospite in numerose trasmissioni Rai. Intensa anche la sua attività di operatrice culturale Nel 2014, dopo la morte del padre Angelo (poeta, scultore, etrusco-logo), fonda e dirige la Biblioteca Casa Museo Angelo Di Mario, occupandosi anche delle Relazioni Esterne e dell’Ufficio Stampa. Grazie al suo impegno, la biblioteca viene riconosciuta dal M.I.B.A.C. e dalla Regione Lazio.
Attualmente sono in corso vari progetti ed eventi di tipo culturale e sociale in sinergia con numerose istituzioni pubbliche e presidi culturali, con l’intento di valorizzare la figura paterna e di stimolare la cre-scita del territorio.
Estratto Antologia Seneca 2022 Maria Teresa Infante
Non solo avventure ma una delicata storia d’amore con Cristina che sposerà. Un brigante gentiluomo con molti gesti di umanità, entrato in clandestinità suo malgrado, un bandito molto amato e ricordato anche dopo due secoli perché ha aiutato i poveri con il denaro frutto dei suoi furti alle persone abbienti. Giuseppe Mayno della Spinetta (sobborgo d’Alessandria), il bandito di Marengo, ha studiato in Seminario. Dopo alcuni anni, il governo obbliga, anche ai seminaristi, il servizio di leva. In un’osteria, Mayno subisce l’angheria di un sottotenente.
Deve fuggire. Ritorna dopo tre anni. Durante la festa di nozze infrange la proibizione dell’uso delle armi da fuoco, imposta dagli occupanti francesi. Diventa capo di una banda agguerrita (200 uomini a piedi e 40 a cavallo), che dà parecchio filo da torcere alla gendarmeria imperiale che occupa il Piemonte. Ruba ai ricchi per aiutare i poveri. Giuseppe Mayno è anche un bandito burlone. Alcuni suoi tiri giocati alle autorità sono rimasti celebri. Un eroe popolare e come tale sa morire. I campi delle sue gesta sono il Piemonte, il Genovesato e la Lombardia.